El jardín nacional Shinjuku Gyoen de Tokio (Japón) perdió más de 25 millones de yenes (223.000 dólares) por culpa de un empleado que dejó entrar gratis a los extranjeros durante dos años y medio, informa el portal SoraNews24 citando a la agencia Kyodo. Esta práctica irregular salió a la luz en enero pasado, pero no fue hasta hace una semana que los auditores concluyeron el recuento de las pérdidas financieras que sufrió el parque.
El vendedor de billetes, de 73 años, solo hablaba japonés y le atemorizaba la necesidad de comunicarse con los visitantes extranjeros, así que en vez de intentar cobrarles los 200 yenes que costaba la entrada (1,8 dólares), les dejaba pasar gratis para evitar la situación de estrés. Al mismo tiempo, les entregaba las entradas –para entrar al jardín hace falta escanear un código QR– donde aparecía indicado el precio tanto en japonés como en inglés.
Sin esforzarse en por lo menos señalarles a los visitantes el importe que aparecía en el billete, el vendedor pedía posteriormente a un compañero que contaba con autorización para cancelar las ventas que las anulara y evitar así discrepancias entre los ingresos registrados y reales.
El empleado monolingüe, que antes trabajaba para el Ministerio de Medioambiente, tenía un contrato temporal y renunció a su cargo. Aparte de sufrir una pérdida del 10 % de su sueldo, el hombre prometió devolver la mitad de su prima de jubilación, unos 300.000 yenes (2.600 dólares).
Según confesó, una vez en el pasado sintió miedo cuando un extranjero empezó a gritarle, por lo que desde ese momento no se siente cómodo interactuando con los representantes de otras culturas.
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