La cancillería de Colombia publicó un comunicado donde expresa su solidaridad y deseo de "facilitar toda la colaboración que sea requerida" luego de que tres soldados venezolanos fueran asesinados el pasado domingo por "grupos paramilitares" presuntamente colombianos, según Caracas.
Un grupo de miembros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, que se encontraba en Puerto Ayacucho, capital del estado Amazonas, fronterizo con Colombia, fue "emboscado vilmente" en represalia por la captura de nueve paramilitares presuntamente colombianos, a quienes se les incautaron armas de guerra y fueron puestos a la orden del Ministerio Público venezolano, según el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López.
Venezuela exige seguridad fronteriza
Por su parte, el Gobierno venezolano también emitió un comunicado donde valora "las manifestaciones de solidaridad" de Colombia, pero le exige "que tome conciencia y se dedique a atender la gravísima crisis de seguridad que padece su pueblo".
Caracas denuncia que los hechos de violencia son "cada vez más recurrentes en la frontera común" y responsabiliza a Bogotá "de la manifiesta incapacidad e inacción". De igual manera, hace referencia a "la reiterada negativa e indisposición del nuevo Gobierno de Colombia para establecer y respetar los canales diplomáticos e institucionales" para abordar temas comunes.
Por su parte, la cancillería colombiana indica que Luis Felipe Ortega Bernal, uno de los detenidos por las autoridades venezolanas, presuntamente es un "reconocido cabecilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN)" y que "rechaza el terrorismo y la violencia generada por grupos armados".
Este hecho ocurre una semana después de que el presidente colombiano, Iván Duque, anunciara que 5.000 efectivos del Ejército colombiano custodiarían la zona fronteriza con Venezuela.