Moscú protesta ante el embajador de Austria por las sospechas de espionaje expresadas por Viena

El embajador austriaco Johannes Aigner fue convocado este viernes a la Cancillería rusa después de que el canciller y el ministro de Defensa de Austria informaron de las sospechas de que un excoronel del Ejército de su país había espiado a favor de Rusia.

El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso ha informado en un comunicado la convocatoria este viernes del embajador austriaco en Moscú, Johannes Aigner, ante quien la Cancillería ha protestado por las sospechas expresadas por el canciller y el ministro de Defensa de Austria de que un excoronel del Ejército de su país había espiado a favor de Rusia.

"Es sorprendente ver que nuestros socios austriacos hayan preferido no discutir con nosotros las sospechas que tienen a través de los canales de diálogo establecidos y hayan recurrido a un método que, por desgracia, ha resultado habitual para los países occidentales: la difusión sensacionalista de información en medios de comunicación y una demanda pública de explicaciones hacia nosotros", reza el documento publicado en el sitio web de la Cancillería rusa.

Además, desde el ministerio destacaron que las medidas adoptadas por Austria "se basan en sospechas sin prueba alguna" y "ya han causado la complicación" de las relaciones entre Moscú y Viena, que en los últimos tiempos habían mostrado "un impulso positivo".

Anteriormente, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, declaró que la postura de Viena le había "sorprendido de manera desagradable" y afirmó que, últimamente, "los socios occidentales han establecido la regla de recurrir a la 'diplomacia de micrófono' en vez de a la tradicional, que cumple con todas normas de la decencia".

Este viernes, el canciller de Austria, Sebastian Kurz y el ministro de Defensa, Mario Kunasek, han revelado durante una rueda de prensa que un excoronel del Ejército de Austria es sospechoso de haber estado trabajando para la inteligencia rusa durante casi 30 años.

En ese contexto, la ministra de Exteriores austriaca, Karin Kneissl, ha cancelado su visita a Rusia, programada para diciembre próximo.

El analista de inteligencia, Fernando Cocho, considera que la envergadura de las acusaciones austriacas se limitará a una repercusión limitada en los medios: "Habrá un par de titulares, un par de noticiarios, habrá un par de críticas cruzadas, pero [Rusia y Austria] seguirán con colaboración", afirmó.