Actualidad

La maquinaria yihadista: RT accede a archivos que revelan la compleja estructura del Estado Islámico

Publicado:
Los yihadistas incluso imprimían diplomas sobre la graduación de sus efectivos en los campamentos terroristas y crearon un sistema especial con el que evaluaban las capacidades destructivas de los reclutas.

Los archivos del Estado Islámico encontrados en Mosul (Irak), que durante mucho tiempo fue uno de los principales baluartes del temible grupo terrorista, revelan que se trata de una organización estricta con una jerarquía sólida y bien pensada, cuyos miembros tenían todo muy bien transcrito y pormenorizado.

"El Estado Islámico documentaba todos los datos sobre sus miembros, empezando por el registro de la fecha de entrada del yihadista en sus filas y acabando con la fecha de su eliminación. Todos los desplazamientos también se transcribían", explicó a RT Jabeer Asaad, el jefe de la documentación de inteligencia militar de Irak.

Además, los combatientes podían recibir carnets de identidad especiales, un código particular y contaban con un registro de armas personales. Se documentaban los boletines para las vacaciones, igual que se emitían decretos sobre los terroristas suicidas. Los yihadistas eran muy minuciosos en su afán de archivarlo todo, y por eso también apuntaban de forma detallada las bajas de sus miembros.

"Un gran número de combatientes llegaron a Irak de otros países. Se habla de cientos de miles de personas, incluyendo las familias de los terroristas, niños y esposas que de manera ilegal accedían al territorio iraquí", comentó Asaad, notando el trabajo colosal hecho por los yihadistas.

Lista de premios para ciertas actividades macabras

Asimismo, hallaron documentos que desmienten que el Estado Islámico forzase a la gente a sumarse a sus filas. Las recomendaciones o garantías de que una persona era considerada respetable entre los terroristas eran uno de los requisitos para ingresar en la organización de forma voluntaria.

Los yihadistas también imprimían diplomas sobre la graduación de sus efectivos en los campamentos terroristas y elaboraron un sistema especial con el que evaluaban las capacidades destructivas de los nuevos reclutas. Además, existía una lista de premios para diversas actividades macabras: entre ellas, el uso de proyectiles con sustancias tóxicas.

Esta meticulosa correspondencia militar y el intercambio diario de informes apunta a que las personas que estaban al mando del Estado Islámico tenían experiencia en organizaciones similares y eran expertos en la planificación militar. Por otra parte, la existencia de la documentación tan elaborada muestra que es poco probable que el movimiento terrorista pudiera surgir y consolidarse tan rápido sin ayuda de terceras partes.

RT