Dos presos japoneses condenados a muerte fueron finalmente ejecutados 30 años más tarde. Se trata del exyakuza Keizo Okamoto, de 60 años, y Hiroya Suemori, un exempleado de una empresa de gestión de activos de 67 años. Ambos han sido ahorcados la mañana de este jueves en la ciudad de Osaka, reporta The Japan Times.
En enero de 1988, ambos secuestraron al presidente y a un empleado de la empresa Cosmo Research, les robaron 100 millones de yuanes (más de 14 millones de dólares, al cambio actual) y los asesinaron.
