"Decapitadas por lobos del EI": Nuevos detalles del asesinato de dos turistas en Marruecos

La Policía marroquí cree que fue un acto terrorista perpetrado por un grupo de "lobos solitarios" simpatizantes del movimiento terrorista.

Las autoridades marroquíes han revelado que la danesa Louisa Vesterager Jespersen, de 24 años, y la noruega Maren Ueland, de 28 años, —cuyos cuerpos sin vida fueron hallados el lunes de la semana pasada en Imlil (Marruecos)— recibieron varias puñaladas en el cuello, después de lo cual fueron decapitadas "en una zona desierta", informaron este martes medios locales.

"Las dos víctimas fueron apuñaladas, se les cortó el cuello y fueron decapitadas", detalló Abdelhak Khiam, jefe de la oficina central de Marruecos para la investigación judicial. Asimismo, explicó que las jóvenes habrían sido elegidas de manera aleatoria en una acción improvisada que no contó con planificación previa.

Desde que el caso que salió a la luz, las autoridades locales han arrestado a un total de 19 hombres —tres de los cuales cuentan con antecedentes penales relacionados con terrorismo— en distintos puntos de este país árabe, informa Reuters. Sobre cuatro de ellos, de entre 25 y 30 años, recae la sospecha directa del asesinato. Los otros 15 están acusadas de tener conexiones con los presuntos asesinos.

La Policía marroquí, que sigue calificando los crímenes de acto terrorista, asegura que fue perpetrado por un grupo de "lobos solitarios" simpatizantes del Estado Islámico (EI) en Marruecos, aunque descartan que actuaran siguiendo órdenes de miembros de este grupo terrorista que se encuentren en zonas de conflicto, como Siria, Irak o Libia.

El medio noruego revela que las autoridades han señalado a un vendedor ambulante llamado Abdessamad Ejjoud, de 25 años, como cerebro de la célula terrorista que juró lealtad al EI y llevó a cabo el asesinato múltiple. Khiam dijo que Eljoud "formó una especie de célula que discutía cómo llevar a cabo un acto terrorista dentro del reino", cuyo objetivo era —señala— atacar a las fuerzas de seguridad o a turistas extranjeros, motivo por el que se dirigieron a la región de Imlil, pues allí hay una gran afluencia de extranjeros.

Además, durante las redadas, la Policía encontró dispositivos electrónicos, un rifle de caza no autorizado, cuchillos y materiales que podrían utilizarse para la fabricación de bombas.