Japón introduce un impuesto de salida

La nueva tasa, que se aplica tanto a los viajes aéreos como a los marítimos, se destinará a financiar medidas para atraer a más visitantes extranjeros.

Japón ha introducido un nuevo impuesto de 1.000 yenes (unos 9 dólares) que deberán pagar las personas, tanto extranjeras como japonesas, que abandonan el país por aire o mar, informan medios del país asiático. El nuevo impuesto se incorporará a las tarifas de transporte de los viajeros.

El impuesto no se aplica a los niños menores de dos años, a los pasajeros en tránsito que salen de Japón en menos de 24 horas, a las personas deportadas ni a las que llegaron al país en circunstancias de emergencia, como un aterrizaje forzado.

Las autoridades niponas estiman que el nuevo impuesto supondrá el ingreso de unos 55 millones de dólares durante los últimos tres meses de este año fiscal que termina en marzo, una cantidad que en el año fiscal 2019 ascenderá a unos 460 millones de dólares anuales. El Gobierno planea usar los ingresos fiscales para atraer a más extranjeros y aumentar el número de turistas de los actuales 30 millones a 40 millones para 2020.

En los últimos años Japón ha experimentado un incremento en el número anual de turistas que superó los 30 millones por primera vez en 2018, según la Agencia de Turismo de Japón.