NYT: El príncipe heredero saudita dijo que usaría "una bala" contra Khashoggi un año antes del asesinato

En una conversación con un ayudante interceptada por la Inteligencia de EE.UU., supuestamente Mohamed bin Salmán dio a entender que estaba dispuesto a matar al periodista si no regresaba a Arabia Saudita.

El príncipe heredero saudita, Mohamed bin Salmán, afirmó en una conversación con un ayudante en 2017 que usaría una "bala" contra el periodista Jamal Khashoggi, quien fue asesinado en el Consulado de su país en Estambul en octubre pasado, si no dejaba de criticar al Gobierno y no regresaba al reino, informa The New York Times. El medio cita a varios funcionarios anónimos con conocimiento directo de informes de Inteligencia relacionados con las comunicaciones del príncipe heredero.

En la conversación con su ayudante Turki Aldakhil en septiembre de 2017, interceptada por las agencias de Inteligencia estadounidenses, Mohamed afirmó que, si a Khashoggi no se le convencía de que regresara a Arabia Saudita, debería volver por la fuerza. En caso de que ninguno de esos métodos funcionara, el príncipe heredero dijo que iría a por el periodista "con una bala", recogen las fuentes de NYT.

Los analistas de la Inteligencia estadounidenses estiman que el príncipe podría no haber dicho la frase literalmente (es decir, no tenía necesariamente la intención de disparar a Khashoggi), sino que probablemente la utilizó como metáfora para dejar claro que estaba dispuesto a matar al periodista si no regresaba a Arabia Saudita.

Según el mismo informe de Inteligencia, días antes de esa conversación, el príncipe se quejó ante otro asistente, Saúd al-Qahtani, de que Khashoggi se había vuelto demasiado influyente. Cuando el ayudante advirtió que cualquier paso contra el periodista sería arriesgado y podía crear un alboroto internacional, su jefe se lo afeó: le dijo que Riad no debería preocuparse por la reacción internacional sobre cómo trata a sus propios ciudadanos. Bin Salmán también le dijo a Al Qahtani que "no le gustaban las medias tintas, que nunca le gustaron y que no creía en ellas", según una fuente familiarizada con el informe.