Actualidad

Logran medir por primera vez la 'huella' que deja el ser humano en la Antártida

Publicado:
Para el estudio se han utilizado imágenes satelitales de estaciones, casetas, pistas, sitios de deshechos y campamentos turísticos en 158 localizaciones.
Logran medir por primera vez la 'huella' que deja el ser humano en la Antártida

Científicos del Instituto de Estudios Marinos y Antárticos de la Universidad de Tasmania (Australia) y de la Universidad de Wollongong (Australia), han descubierto que más de la mitad de las vastas zonas costeras de la Antártida libres de hielo han sido perturbadas por la actividad humana.

"A pesar de que los 53 países que firmaron el Tratado Antártico acordaron proteger el medioambiente de la Antártida, hasta ahora solo ha habido datos limitados sobre la extensión espacial de la actividad humana en el continente", destacó el autor principal del estudio, Shaun Brooks.

La superficie libre de hielo alberga una gran parte de flora y fauna del continente, como los famosos pingüinos adelaida, y el 81 % de los edificios y construcciones de los humanos están dispersados por un 0,44 % de estos territorios de la Antártida, lo que equivale a 54.274 kilómetros cuadrados, según el nuevo estudio, publicado en la revista Nature Sustainability.

Una 'huella' del tamaño del Vaticano

En el marco del estudio los científicos han calculado que todos los edificios construidos en la Antártida ocupan más de 39 hectáreas del continente de unos 14 millones de kilómetros cuadrados ―lo que podría compararse a la superficie del Vaticano, que es de 44 hectáreas―, mientras la 'huella' visual ―las zonas terrestres y acuáticas desde las que se puede ver la actividad humana― se extiende por más de 93.000 kilómetros cuadrados.

"Aquí reportamos que la 'huella' de todos los edificios es más de 390.000 metros cuadrados [39 hectáreas], con la 'huella' adicional de perturbación de más de 5.200.000 metros cuadrados [520 hectáreas] solo en el terreno libre de hielo", indican los autores del estudio.

Para sus cálculos los investigadores utilizaron imágenes satelitales de estaciones, casetas, pistas, sitios de deshechos y campamentos turísticos en 158 localizaciones. Brooks señaló que los datos de su estudio pueden utilizarse a la hora de tomar decisiones sobre la conservación y la gestión ambiental de la Antártida. "Hay una creciente tensión entre el aumento de la presión por el acceso al continente y los compromisos internacionales de proteger el medioambiente antártico", detalló.

RT