Un niño de 7 años cayó este martes de un noveno piso en la ciudad rusa de San Petersburgo, resultando prácticamente ileso, informa el diario digital Fontanka.
El hecho se produjo cuando la madre del menor, identificado como Aliosha, se ausentó de su vivienda para llevar a su hija menor al jardín de infancia. En esos momentos, el pequeño salió al balcón y se asomó para ver cómo su mamá salía del edificio.
El inquilino de la planta baja escuchó la caída del menor sobre los arbustos bajo sus ventanas y reportó a la Policía que "algo pesado" había caído desde un piso superior.
Al poco tiempo, otro vecino encontró al niño caminando con prisa por la calle a unos 30 metros del lugar donde este había caído. Al hombre le llamó la atención que el pequeño no vestía ropa apropiada para salir de casa por lo que le preguntó en qué edificio vivía y lo acompañó hasta la entrada.
Mientras tanto, la madre había regresado y, al no encontrar a su hijo, pensó que este se había escondido tal y como suele hacer a modo de travesura.
En ese instante, su hijo apareció en la puerta de la vivienda junto al hombre que lo encontró y a otra inquilina del edificio que conocía a Aliosha y lo condujo hasta el apartamento.
Al conocer lo que había sucedido, la madre llamó una ambulancia. Afortunadamente, los médicos constataron que el niño apenas había sufrido unos rasguños en sus manos.
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