Miles de millones de dólares en equipos militares de EE.UU. desaparecen en Afganistán debido a la corrupción

La mayor parte de esos equipos van a parar en el mercado negro y Washington "tolera esa corruptela", afirma un exoficial del Pentágono.

Miles de millones de dólares en equipos militares estadounidenses han desaparecido en Afganistán debido a la corrupción, pero el dinero sigue siendo canalizado hacia ese país para sostener al Gobierno afgano porque su caída sería un desastre geopolítico para EE.UU., dijo el exoficial del Pentágono Michael Maloof en declaraciones a RT.

El gobernador de la provincia afgana de Paktika, Mujib Rahman Samkanai, denunció esta semana que en el 2014 unos 7.000 millones de dólares en equipos militares fueron saqueados de una base estadounidense ubicada en esa gobernación, luego de que Washington los entregara a las fuerzas locales. En el saqueo, afirmó, estuvieron involucrados "exgobernadores, comandantes, alcaldes y parlamentarios".

"Ha sido un problema continuo durante años, en el que miles de millones de dólares (…) se han perdido debido a la corrupción en Afganistán", criticó Maloof. "Está fuera de control. Se han realizado muchos esfuerzos para tratar de frenar la corrupción, pero es parte de la cultura [entre las élites afganas]", agregó.

El exoficial del Pentágono indicó también que en casi la mayor parte del equipo militar robado termina en el mercado negro, donde es adquirido por terroristas, a quienes se supone que las fuerzas afganas y estadounidenses están combatiendo. Según Maloof, una vez que el cargamento militar norteamericano es entregado al Ejército local, "nadie se hace responsable de él".

"Las fuerzas afganas pueden venderlo, pese a que a veces [ese equipo] es parte de un préstamo", y "una vez que se pierde, la parte estadounidense no hace ningún esfuerzo por intentar recuperarlo", agregó.

Miles de millones de dólares de los contribuyentes se pierden cada año, pero "nadie hace nada al respecto en el Gobierno de EE.UU. o en el Congreso. Es un ciclo continuo de corrupción, no solo de la parte afgana, sino también de nuestra parte [de Washington]", lamentó el exoficial.

EE.UU. no puede retirar sus fuerzas de Afganistán ni cortar la financiación a ese país porque según la administración estadounidense "eso sería catastrófico desde el punto de vista geopolítico", si el Ejecutivo afgano pierde el poder ante los talibanes. De ahí proviene "este nivel de tolerancia a la corrupción", y pese a todo el dinero gastado, "los talibanes están ganando terreno", finalizó Maloof.