El estado de Nuevo México firmó este miércoles el proyecto de la ley que pretende cambiar el sistema electoral de EE.UU., convirtiéndose así en el 15.º estado que apoya la iniciativa de que las elecciones presidenciales se decidan por voto popular.
En las elecciones presidenciales los estadounidenses no votan directamente por los candidatos, ya que su sistema electoral se rige por el voto indirecto, a través del Colegio Electoral, cuyos representantes, llamados 'compromisarios', eligen al mandatario.
El Colegio Electoral está compuesto por 538 representantes designados por los partidos políticos en cada estado y en el distrito federal de Washington. El presidente sale elegido por mayoría simple de los votos de los delegados, bastando 270 votos para ganar.
En las elecciones de 2016 Donald Trump obtuvo menos votos directos que Hillary Clinton, pero gracias a este sistema logró ser elegido presidente. En la historia de EE.UU. existen otros 4 casos cuando a la presidencia llegó el candidato que perdió el voto popular, entre ellos George W. Bush en 2000.
Pacto Interestatal por el Voto Popular a Nivel Nacional
Sin embargo, no todos están de acuerdo con este sistema. Varios estados de EE.UU. quieren transformarlo y forman parte del Pacto Interestatal por el Voto Popular a Nivel Nacional que pretende que los estados otorguen el voto de sus representantes en el Colegio Electoral al candidato presidencial que obtenga la mayoría del voto popular a nivel nacional.
El estado de Nuevo México se sumó este miércoles a este pacto. La gobernadora de Nuevo México, Michelle Lujan Grisham, firmó el proyecto de ley sobre su incorporación a este acuerdo a favor de que llegue a la presidencia el candidato que reciba más votos populares.
El pacto entrará en vigor cuando logre incluir la cantidad de estados suficiente para alcanzar los 270 votos electorales necesarios para definir la elección presidencial. A día de hoy 14 estados y el Distrito de Columbia han firmado el pacto, sumando 189 votos.

