Ocurrió en la ciudad rusa de Tiumén, en Siberia occidental: una pareja decidió vender el antiguo piso de la madre de uno de ellos, que había pasado a vivir con ambos. Dicho y hecho, lo vendieron por una buena suma. Pero luego, en un descuido, el bolso donde guardaron el dinero obtenido por la venta fue a dar al basurero: lo confundieron con desechos domésticos.
Al descubrir su error, los cónyuges corrieron al contenedor de basura de su residencia, pero ya había sido vaciado por los servicios de recolección. Entonces la pareja se dirigió directamente a la planta de reciclaje, donde ambos revolvieron nada menos que 12 toneladas de basura en busca del bolso perdido. Afortunadamente, su trabajo no fue en vano: según declararon desde allí mismo a los medios y recoge el portal local NashGorod.ru, hallaron lo que buscaban y no faltaba ni uno solo de los millones de rublos que contenía.