"No nos quita la tristeza, pero el crimen no queda impune": El acusado del femicidio que conmocionó a Venezuela es condenado a pena máxima

El hombre señalado de asesinar a la bailarina y estudiante universitaria Mayell Hernández fue juzgado en medio de la presión ejercida por usuarios en las redes sociales.

Este jueves, en Venezuela, fue condenado a 30 años de prisión William Infante por el asesinato de su expareja Mayell Hernández, estudiante universitaria de danza contemporánea que fue hallada muerta en septiembre del año pasado en la urbanización Colinas de Betania, en Charallave, estado Miranda, en la región central del país latinoamericano.

"A nivel emocional no nos quita la tristeza, pero la condena nos da un poco de tranquilidad porque sabemos que este crimen no quedará impune", dijo a este medio Mayela Hernández, hermana de la víctima, de 29 años.

El suceso conmocionó al país el año pasado, después de  conocerse que Infante había sido puesto en libertad al no encontrarse "elementos" suficientes  que lo vincularan con el crimen. 

La libertad de Infante provocó un tuitazo nacional con la etiqueta #NoEstamosTodasFaltaMayell, que ocupó el primer lugar en las tendencias de la red social. Gobernadores, alcaldesas, exministros, cultores, artistas, periodistas, médicos y docentes se mostraron con fotografías en Twitter exigiendo la captura de Infante.

En esa ocasión, todos solicitaban al comisario y jefe nacional del  Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), Douglas Rico, y al fiscal general, Tarek William Saab, que Infante fuera detenido. Al finalizar septiembre de 2018, el hombre fue arrestado de nuevo por los cuerpos policiales, mientras se investigaban los detalles del hecho. 

¿Cómo sucedió? 

Según informó el comisario Douglas Rico, Hernández se encontró dentro de su casa a su expareja y comenzó una discusión. Tras un forcejeo, Infante la empujó hacia la cama, pidiéndole relaciones sexuales, pero la joven se negó.  

El fiscal Saab describió en rueda de prensa que Infante atacó a la víctima con "un arma blanca" y luego la asfixió hasta causarle la muerte, dejando huérfana de madre a su niña de dos años.

Después del crimen, el agresor se cambió de ropa y posteriormente "lanzó el cuerpo al río de un sector despoblado", explicó Saab, quien agregó que Infante enterró el puñal y la vestimenta que usó durante el delito. Para el momento de la aprehensión, el victimario, padre de la niña, no admitió su responsabilidad en el suceso.  

Tras ser capturado, el fiscal pidió todo el peso de la ley para el presunto homicida: "30 años, la máxima pena, hay que sentar precedente con este caso".  

Reacciones por la condena 

Tras la condena a Infante, Twitter se inundó de reacciones por parte de muchos usuarios que desde el año pasado presionaron en las redes para que hubiese justicia en el caso. 

 

Algunos valoraron la condena como un ejemplo de la lucha contra la violencia de género en el país caribeño. 

 

Amigas de Hernández también le dedicaron un mensaje tras conocerse la condena.

¿Es el primer femicidio condenado en Venezuela?

Aunque el caso de Hernández obtuvo notoriedad en las redes sociales, en el país ya se habían registrado otras sanciones condenatorias de esa índole.

El Tribunal Supremo de Justicia ratificó en el 2017 la sentencia condenatoria en un caso de femicidio agravado "en grado de frustración". En ese hecho, la víctima fue llevada a la fuerza hacia una zona boscosa al lado de una carretera, "donde fue agredida sexualmente y posteriormente asfixiada", según se detalla en la sentencia del TSJ.

El año pasado, Pedro Sequer fue condenado a 21 años por intento de femicidio contra su expareja: le causó una herida en la mano mediante un arma blanca y le propinó varias patadas en el rostro.

También en febrero pasado, Críspulo Rony Méndez fue condenado a 25 años de prisión por femicidio contra su hija de cuatro años; y en enero un joven de 18 años fue penado con 11 años de prisión por intento de femicidio.

Desde septiembre de 2017 hasta el 01 de diciembre de 2018, la Fiscalía venezolana había abierto un total de 96 causas por feminicidio, a partir de las cuales fueron detenidos "85 presuntos responsables; se llevaron a cabo 78 imputaciones y 73 acusaciones", resumió el fiscal Saab tras hacer un balance, recoge EFE. 

Desafíos   

En Venezuela, asesinatos similares al de Hernández aún suelen ser tratados por algunos medios de comunicación como "crímenes pasionales", lo que a juicio de expertos jurídicos minimiza la gravedad de los hechos perpetrados por los varones contra las mujeres.

En el 2017, un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) ubicó a Venezuela, junto a Panamá y Perú, con tasas de femicidios "inferiores al 1,0 en la región". No obstante, el ascenso del fenómeno obligó a los países de América Latina a modificar sus leyes. Venezuela lo hizo en el 2014. El presidente Nicolás Maduro firmó la reforma de la 'Ley sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia'.

En el instrumento legal quedó establecido el femicidio como delito en Venezuela, pero poco fue el avance en la aplicación de la norma, pues según el fiscal Saab la anterior titular del Ministerio Público, Luisa Ortega Díaz, actualmente prófuga de la justicia, decidió "archivar" varios  casos a partir de 2015. 

Con la muerte de Mayell Hernández, Saab anunció el año pasado la reapertura de todas las investigaciones sobre femicidio, y advirtió: "No vamos a permitir que este delito se convierta en una costumbre. El femicida será visto como el enemigo número uno de la mujer venezolana", declaró

Para Mayela Hernández, el asesinato de su hermana abrió "muchas puertas" para visibilizar una realidad que muchas veces es "ignorada" o "desestimada" en la población venezolana.

También cree necesario que las instituciones del Estado venezolano mejoren los procesos de atención a las mujeres, sobre todo cuando se realizan denuncias de maltrato físico o psicológico. 

"Con todo lo que ha sucedido, deseamos que las instituciones formen mejor a los funcionarios, y que generen los mecanismos y protocolos necesarios para que se le brinde una verdadera protección a las mujeres cuando se hace la denuncia", dijo Hernández vía telefónica. 

A juicio de la abogada Ana Cristina Bracho, la presión en Twitter con la etiqueta #NoEstamosTodasFaltaMayell alimentó la posibilidad de una propuesta de reforma de la ley existente, para aumentar aún más la pena en femicidios en Venezuela, aunque consideró que más ganará el país suramericano cuando se entienda "que cada femicidio que ocurre significa una falla de un sistema que no evitó la violencia ni la contuvo en una fase previa", escribió en su cuenta en la red social. 

Manuel Palma 

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