Pompeo ante la creciente tensión con Irán: "Nuestro objetivo no es la guerra"

El secretario de Estado de EE.UU. afirma su disposición a dialogar con la república islámica, aunque la considera como una amenaza real.

EE.UU. no quiere una guerra, pero se reserva el derecho de rodear a Irán con buques de guerra y bombarderos en caso de que Teherán tome "una mala decisión" que no se ajuste a los intereses de Washington, dijo el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, en una entrevista a la cadena CNBC.

El diplomático indicó que el país norteamericano está preparando sus herramientas militares y diplomáticas para que el presidente Donald Trump tenga "una opción establecida en caso de que los iraníes tomen una mala decisión".

Mike Pompeo, secretario de Estado de EE.UU.
No vamos a calcular mal: nuestro objetivo no es una guerra, nuestro objetivo es cambiar el comportamiento de los líderes iraníes

Pompeo cree que es necesaria la acumulación de sus fuerzas en la región para poder responder si Irán "decide desafiar a un interés estadounidense, ya sea en Irak, Afganistán o Yemen, o en cualquier lugar de Oriente Medio". No obstante, EE.UU. "por supuesto" agradecería la oportunidad de negociar con Teherán.

"Hemos hecho todo lo posible para aumentar nuestra postura de seguridad lo mejor que podamos, pero también queremos asegurarnos de tener fuerzas disuasorias", dijo Pompeo, quien destacó que está viendo un aumento de las amenazas de Irán y advirtió que la respuesta a "un ataque a los intereses estadounidenses" será "la apropiada".

"Una amenaza creíble"

El 5 de mayo, el asesor de seguridad nacional de EE.UU., John Bolton, anunció el despliegue en Oriente Medio del grupo de combate del portaaviones USS Abraham Lincoln, así como el de un grupo operativo de bombarderos, para mostrar a Irán que "cualquier ataque contra los intereses estadounidenses o de sus aliados se enfrentará con una fuerza implacable".

Según Bolton, su país adelanta esta acción en respuesta a "un número de indicadores y advertencias preocupantes y crecientes". Además, este martes se supo que Washington podría haber recibido un aviso sobre una "amenaza creíble" proveniente de Irán, emitido de manera convenientemente vaga por la Inteligencia israelí.

Asimismo, el secretario interino de Defensa de EE.UU., Patrick Shanahan, aprobó este 10 de mayo el despliegue en Oriente Medio de una batería del sistema de defensa aérea estadounidense Patriot y del buque de transporte anfibio USS Arlington. Estas fuerzas adicionales se unirán a las que antes fueron enviadas a la zona "en respuesta a los indicios de una incrementada disposición iraní a llevar a cabo operaciones ofensivas contra las fuerzas de EE.UU. y sus intereses".

Respuesta de Irán

Este domingo, Amirali Hajizadeh, el jefe de la división aeroespacial de la Guardia Revolucionaria de Irán, amenazó con golpear a EE.UU. "en la cabeza" si este hace un movimiento militar.

Por su parte, el comandante de la Guardia, Hossein Salami, dijo en una sesión parlamentaria este domingo que Washington ha iniciado una guerra psicológica. El general mayor Salami destacó que la vulnerabilidad de los portaaviones estadounidenses evitará que el país norteamericano se arriesgue a tomar medidas militares contra Irán.

Este 10 de mayo, el jefe adjunto de asuntos políticos de la Guardia Revolucionaria dijo que Washington "no se atreverá a lanzar una acción militar" contra Irán y aseguró que su país no va a sostener conversaciones con los estadounidenses. Según sus palabras, Teherán "ve a EE.UU. como poco confiable".