Actualidad

Moda ética con técnicas ancestrales: la iniciativa que hace frente a la voraz industria textil

Publicado:
Diseñadoras y artesanas ecuatorianas crearon Allpamamas, un emprendimiento que elabora prendas de vestir a partir de la colaboración intercultural.
Moda ética con técnicas ancestrales: la iniciativa que hace frente a la voraz industria textil

Desde hace varios años, han salido a la luz pública diferentes investigaciones sobre casos de explotación laboral —incluyendo a niños—, talleres clandestinos, destrucción al medioambiente, entre otras denuncias contra diversas marcas de ropa de renombre mundial.

"La industria de la moda es una de las que mayor esclavitud de niños tiene y las mujeres que trabajan en esta industria lo hacen en un promedio de 16 horas diarias", dice la diseñadora ecuatoriana Vanessa Alarcón, en entrevista con RT.

La joven añade que son recurrentes las muertes de trabajadores en este sector y, además, "la mayoría de ropa que se comercializa en el mercado es hecha con fibras derivadas del petróleo y del plástico".

De acuerdo al portal 'The Global Slavery Index' (Índice de esclavitud global), la moda es una de las cinco principales industrias del mundo que contribuyen a la esclavitud moderna, que afecta a unas 40 millones de personas en el planeta.

'Sustainable fashion matterz' (La moda sustentable importa), una plataforma que publica investigaciones de varias organizaciones sobre la industria de la moda, señala que, en cuanto al daño ambiental y su contribución al cambio climático, más del 8 % de las emisiones globales totales de gases de efecto invernadero son producidas por la industria de prendas de vestir y calzado.

Según datos que ha recolectado este portal, el 20 % de la contaminación industrial del agua proviene de los textiles para el tratamiento y teñido. Además, por ejemplo, se necesita un promedio de 7.000 litros de agua, lo que se toma una persona en 5 o 6 años, para producir dos jeans.

¿Qué es la moda ética?

En Ecuador, Alarcón y la también diseñadora María Puente Silva han decidido darle un vuelco a esa realidad y sumarse a la "moda ética".

"La moda ética toma en cuenta que los procesos de producción y los materiales que se usan sean amigables con el medioambiente, la sociedad y la comunidad que hace las prendas", dice la entrevistada.

También señala que esta moda contempla que "los procesos de producción sean circulares", es decir, que las prendas que se hagan puedan volver a entrar en la cadena de producción y ser aprovechadas con otros materiales o que sean biodegradables.

Desde hace aproximadamente seis años, Puente Silva, tras regresar a Ecuador desde España, donde trabajó para diferentes grandes marcas de ropa, comenzó a lanzar, anualmente, colecciones de cero desperdicio, usando textiles reciclados.

"Hay la necesidad en el mercado de productos producidos éticamente y de manera consciente, la gente ahora quiere comprar algo que le haga sentir que está aportando a la sociedad", comenta Alarcón.

Allpamamas

Puente Silva no se limitó a estas colecciones. En su asociación con Alarcón, crearon el emprendimiento o marca Allpamamas, que en idioma indígena kichwa, sin la 's' final, significa "madre tierra".

Pero estas dos emprendedoras no quisieron quedarse solas en este proceso. Junto a ellas trabajan mujeres de diferentes comunidades textileras de Ecuador, a las que llegaron cuando realizaban investigaciones sobre el estado de las técnicas textiles del país y su comercialización.

Gracias a esta conexión, hay una cooperación intercultural para realizar los diseños. "El rol de María es diseñar ropa en la cual se plasme esta colaboración que nosotras tenemos con cada una de las comunidades. Nuestros diseños son contemporáneos, que incorporan técnicas artesanales", dice Alarcón.

Una de las estrategias de Puente Silva ha sido ilustrar las conversaciones que han tenido con las abuelas de las comunidades —que han sido narradas en kichwa y traducidas a las diseñadoras por las más jóvenes— y de ahí salen los diseños y bordados.

¿Cómo es el trabajo con las comunidades?

Alarcón comenta que trabajan con mujeres de cuatro comunidades diferentes: de Gualaceo, en la provincia ecuatoriana de Azuay; Angla, en Imbabura; Salasaca, en Tungurahua, a través del grupo 'Andes Materials'; y con trabajadoras de Peguche, también en Imbabura, un equipo autogestionado por la tejedora Matico Lema.

Las mujeres de Gualaceo, Peguche y Salasaca proveen textil, ya sea tejido o la tela, que elaboran con diferentes materiales y técnicas ancestrales. Mientras, en Angla, hacen los bordados.

Con cada comunidad el trabajo es distinto. "Las mujeres de Allpamamas trabajan en base a sus propias necesidades", enfatiza Alarcón; por ejemplo, las bordadoras de Angla "necesitan la flexibilidad de trabajar desde sus hogares, porque tienen hijos y animales que cuidar".

Las tejedoras de la comunidad de Gualaceo, en cambio, "no tienen la necesidad de estar empleadas a tiempo completo, porque tienen otros trabajos y otros clientes".

En ese lugar, una de las colaboradoras de Allpamamas es Carmen Orellana, una de las personas que más sabe en el país de tintura natural, tejedora de "macanas" (chal o paño) y quien tiene un premio de 'Excelencia artesanal' otorgado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Alarcón dice que ella, por ejemplo, "hace capas para los santos y patronos de las iglesias y es un trabajo que ella no quiere dejar de hacer".

Además de proveer los materiales, estas comunidades que trabajaban de manera aislada en el país, han podido integrarse, gracias a la labor de las diseñadoras.

Diseñar y confeccionar las prendas

Una vez que estas mujeres les hacen llegar sus textiles y bordados a las diseñadoras, Puente Silva arma las prendas. Con las macanas, por ejemplo, ha hecho chaquetas y pantalones; con chalinas ha armado camisas; incluso, usa los retazos para hacer otras prendas.

Entonces, lo que comercializa Allpamamas son piezas de vestir ya terminadas, diseñadas por Puente Silva y están confeccionadas en Quito, pero con textil y bordados de estas comunidades. "Las prendas que estamos haciendo ninguna de las comunidades las hace, ellas solamente hacen el textil para diferentes usos", aclara Alarcón.

La entrevistada menciona que, a diferencia de otros diseñadores, cuyas demandas por apropiación cultural han salido a la luz, ellas están conscientes que en ningún caso van a tomar las cosas que las artesanas hacen y venderlas en su forma original. "Tenemos un conflicto moral con eso, porque no son nuestros diseños, no son cosas de las que nosotras nos queremos apropiar".

En cuanto al pago a las colaboradoras, también depende de la modalidad de trabajo que tengan con las comunidades. A tres de estos grupos pagan por prenda hecha y en el caso de las bordadoras ya tienen mujeres empleadas, con salario fijo.

Fibras y tintura natural

Las fibras que usan para hacer los textiles son naturales, como algodón, lana de oveja, lino; "eso implica que son biodegradables, cuando se deje de usar la prenda, eventualmente va a volver a la tierra", explica Alarcón.

La joven menciona que quienes proveen las lanas de oveja hacen el proceso completo. Ellas crían estos animales, los trasquilan y luego hilan a mano el hilo.

El proceso de tinturado también se hace con materiales naturales, como plantas, nueces, insectos, entre otros.

Exhibición Nueva York

Este año, las mujeres de Allpamamas lanzaron su primera colección, que fue exhibida en Nueva York (EE.UU.), en abril pasado.

En el espacio de exhibición, además de las prendas, las diseñadoras expusieron los rostros de las personas y comunidades con las que trabajan, y textos explicativos sobre el proceso de elaboración de la ropa.

Decidieron llevar su trabajo hasta esa urbe, donde tienen algunos contactos, porque querían probar que están en el camino correcto, su intención era recibir retroalimentación, "entender cómo percibe la gente el producto allá y demostrar, también, que hay una forma más genuina de comunicar el proceso a través del cual uno hace la ropa".

"Tuvimos una acogida muy grande", dice Alarcón, y considera que "fue muy lindo porque al evento de lanzamiento fue una comunidad ecuatoriana bastante importante, entonces, hubo ese momento de enraizar también de donde viene todo esto, a pesar de que estábamos en un contexto bastante diferente".

Comenta que durante los cinco días que estuvieron vendieron el 70 % de la colección que llevaron. "La gente estaba muy impresionada y, de alguna manera, muy agradecida", por mostrar el proceso de creación de las prendas y los rostros de quienes eran parte de la producción.

De acuerdo a Alarcón, el evento permitió crear un poco de conciencia en las personas que asistieron sobre "el rol que ellos juegan como consumidores en decidir qué empresas de ropa se quedan en el mercado, ya sean las que tienen prácticas muy injustas y un impacto negativo en el medioambiente o si deciden financiar a marcas que tengan un impacto positivo en la sociedad".

Berlín y Madrid

Ahora, serán parte del 'Fashion week' (semana de la moda) de Berlín (Alemania). El martes 2 de julio, a las 10:00 de la mañana [hora local] estarán en la pasarela NEONYT, que mostrará una variedad de marcas de moda sostenibles nacionales e internacionales. El desfile se podrá ver a través de las redes sociales.

A finales del verano del hemisferio norte, llevarán sus prendas a Madrid (España), donde harán un evento similar al de Nueva York.

Por ahora, las prendas de Allpamamas son comercializadas en una tienda en el barrio quiteño de La Floresta y, para el resto del mundo, a través de sus redes sociales.

Próximamente, lanzarán su página web, donde venderán productos de "stock", pero, también, permitirán que el cliente pueda tener un grado de personalización de la prenda que quiera.

Edgar Romero G.

Si te ha gustado, ¡compártelo con tus amigos!

Covid19