El autor intelectual de los atentados del 11-S "está dispuesto" a testificar contra Arabia Saudita con una condición

El ciudadano pakistaní Khalid Sheikh Mohammed está preso en Guantánamo desde 2006.

El presunto autor intelectual del ataque terrorista del 11 de septiembre del 2001, Khalid Sheikh Mohammed, ha abierto la puerta a ayudar a las víctimas de los ataques terroristas en su demanda contra Arabia Saudita con la condición de que el Gobierno de EE.UU. le salva de la pena de muerte si es declarado culpable. Así lo informa The Wall Street Journal haciendo referencia a documentos judiciales de la corte militar de la bahía de Guantánamo, donde está encarcelado este ciudadano pakistaní.

La oferta trascendió este 26 de julio, durante una sesión de este tribunal, cuando los abogados de Mohammed a través de una carta notificaron a la jueza magistrada de EE.UU., Sarah Netburn, que su cliente no daría su consentimiento para testificar "en este momento".

Sin embargo, la decisión de Mohammed se debe a la "naturaleza capital de la acusación" y puede cambiar, ya que "en la ausencia de una posible sentencia de muerte sería posible una cooperación mucho más amplia", explicaron sus abogados.

"Creo que [Mohammed] se siente listo y dispuesto" a ayudar a la demanda de las víctimas del 11-S, "pero creo que siente que necesita superar" la cuestión de la pena de muerte primero, ha indicado el abogado de su sobrino Ali Abdul Aziz, también preso en custudia en Guantánamo.

La corte militar de Guantánamo aborda la demanda interpuesta por los familiares de las víctimas y otros afectados por los atentados de 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, que acusan a Riad de coordinar los ataques suicidas. Casi 3.000 personas fallecieron después de que los terroristas estrellaran los aviones secuestrados contra los rascacielos del World Trade Center, el Pentágono y en un campo abierto en Pensilvania. Arabia Saudita siempre ha negado su implicación en estos ataques terroristas.

Khalid Sheikh Mohammed fue detenido en 2003 y trasladado a la prisión de Guantánamo en 2006, donde fue sometido a la técnica de interrogatorio llamada 'waterboarding' al menos 183 veces.