Un banco de Dinamarca ofrece hipotecas con una tasa de interés negativa

Existe una razón para que las entidades financieras recurran a iniciativas de este tipo.

La entidad financiera Jyske Bank ha anunciado que ofrecerá préstamos hipotecarios a 10 años con una tasa del -0,5 % y pagará a sus clientes en lugar de cobrarles intereses, la primera vez en la historia de Dinamarca que sucede una cosa así, informa la agencia Bloomberg.

Por ejemplo, si alguien compra una casa por un millón de dólares y paga su hipoteca en 10 años solo le habrá devuelto al banco 995.000 de dólares. En cualquier caso, incluso con una tasa de interés negativa las entidades financieras a menudo cobran tarifas vinculadas a los préstamos y los propietarios aún podrían pagar de más.

Asimismo, se debe tener en cuenta que las tasas negativas en bonos hipotecarios a corto plazo están disponibles en ese país europeo desde mayo, mientras que ahora se acaban de poner directamente a disposición de los consumidores.

Iniciativas similares

No es la única iniciativa similar de la que pueden disfrutar las personas que viven en Dinamarca. De hecho, Nordea Bank comunicó el pasado 7 de agosto que ofrecerá una hipoteca por 20 años al 0%.

Estas promociones superan la campaña de Realkredit Danmark, el mayor prestamista hipotecario danés, que a principios de este mes difundió que lanzaría una hipoteca por 30 años a una tasa anual del 0,5 %.

Ganan a largo plazo

La razón de que los bancos presten su dinero a tasas tan bajas es que la situación actual en los mercados financieros resulta volátil e incierta por factores como la guerra comercial entre Estados Unidos y China, el Brexit y la desaceleración económica generalizada; particularmente, en Europa.

Muchos inversores temen que se produzca un colapso sustancial en el futuro cercano, por eso algunas entidades financieras están dispuestas a aceptar pequeñas pérdidas temporales en lugar de arriesgarse a tener un problema mayor si prestan dinero a tasas más altas que los clientes no pueden cumplir.

Algunos expertos admiten que existe la amenaza de que estas medidas conduzcan a una burbuja inmobiliaria a largo plazo, pero hasta el momento no aprecian signos de que vaya a suceder.