Senado advierte que "no emitirá un solo voto" para que México sea un tercer país seguro

La actual legislatura asegura que la nación latinoamericana no cumple con las características necesarias para poder adoptar tal figura.

La cámara alta de México advirtió que no avalará que la nación latinoamericana se convierta en un tercer país seguro, luego que el Gobierno de EE.UU. haya reiterado su interés por un acuerdo en la materia, que requeriría la aprobación de ese cuerpo legislativo.

"Aseguramos que ningún integrante de esta legislatura emitirá un solo votoa favor de que México se convierta en tercer país seguro", se lee en una misiva enviada al canciller mexicano Marcelo Ebrard.

En la carta, firmada por el senador Ricardo Monreal Ávila —del partido oficialista Morena y quien se desempeña como presidente de la Junta de Coordinación Política de la cámara alta— se indica que los grupos parlamentarios consultados al respecto han manifestado "su rotundo rechazo" e informan que se ha comunicado al Congreso norteamericano, "que el Senado mexicano no ratificaría a México como tercer país seguro".

"Entiendo que Donald Trump esté endureciendo la política migratoria para forzar a México a que acepte ser tercer país seguro. No podemos aceptarlo, no lo vamos a admitir", destacó el parlamentario en una entrevista en la que dio a conocer la comunicación con Ebrard.

En la misiva se destaca, además, que México no cumple con las características necesarias para ser un tercer país seguro, según las propias advertencias para turistas emitidas por el Departamento de Estado de EE.UU. 

"Por eso, le hemos dicho al Canciller que ni se les ocurra firmar como tercer país seguro, porque el Senado no va a ratificar”, advirtió.

Para que México se pueda convertir en un tercer país seguro se requiere la aprobación de la Cámara de Senadores, como última instancia revisora de la política exterior del país.

Apenas el 15 de julio, México aseguró que no se convertirá en tercer país seguro para los migrantes centroamericanos que buscan refugio en territorio estadounidense, al tiempo que condenó la norma emitida por Donald Trump para restringir las peticiones de asilo.