La astronauta estadounidense Anne McClain se ha pronunciado recientemente respecto a la denuncia en su contra por un presunto delito que habría cometido mientras se encontraba en Estación Espacial Internacional (EEI). McClain, quien iba a ser parte de la primera caminata espacial femenina de la NASA, fue acusada en el marco de un proceso de divorcio por su exesposa, Summer Worden, de acceder inapropiadamente a sus cuentas bancarias mientras estaba en el espacio.
"No hay ninguna verdad en estas afirmaciones. Hemos pasado por una separación dolorosa y personal que, desafortunadamente, ahora está en los medios. Agradezco la gran cantidad de apoyo y me reservaré los comentarios hasta después de la investigación. Tengo total confianza en el proceso", escribió la astronauta el pasado 24 de agosto en Twitter.
There’s unequivocally no truth to these claims. We’ve been going through a painful, personal separation that’s now unfortunately in the media. I appreciate the outpouring of support and will reserve comment until after the investigation. I have total confidence in the IG process.
— Anne McClain (@AstroAnnimal) August 24, 2019
Aunque la acusada reconoció el hecho, alegó que solo estaba revisando las finanzas de la familia, a pesar de que ya estaban separadas. Sus abogados argumentan que solo quería asegurarse de que existían los fondos suficientes para cuidar del niño que estaban criando juntas, hijo biológico de Worden, exoficial de inteligencia de la Fuerza Aérea de EE.UU.
Aparentemente, los problemas de la pareja surgieron cuando McClain pretendía obtener los derechos de maternidad compartida sobre el niño, algo que su esposa no permitía.
"No estoy tratando de arruinar su carrera"
Worden, en una entrevista concedida este lunes, afirmó que en realidad quería mantener el pleito fuera del radar público y que en ningún momento su objetivo era "tomar represalias" contra la astronauta o "arruinar su carrera". No obstante, tras una audiencia con el juez, hace dos semanas, en la que se le otorgaron derechos a McClain de visitar al niño, sintió que debía "contar" su historia.
"Sabía que tenía que presentarme y contar mi historia porque el caso no iba en la dirección que esperábamos, de acuerdo con la ley y preservando mis derechos como madre", relató la exoficial.
En el 2018, tras cuatro años de matrimonio, la exoficial solicitó el divorcio después de que la astronauta la acusara de agresión, cargos que Worden niega. Además, considera que la denuncia fue parte de una estrategia para obtener la custodia del niño. Posteriormente el caso fue desestimado, pero ahora las disputas domésticas continúan.
Los padres de Summer Worden presentaron una queja sobre el problema ante el inspector general de la NASA en junio pasado. La agencia espacial emitió un comunicado, dejando claro que se abstenía de hacer comentarios sobre asuntos personales. El juicio de divorcio de la pareja comenzará en septiembre.
