Advierten que para 2030 habrá 250 millones de niños obesos en el mundo

El Atlas de la Obesidad Infantil detalla que China, India y EE.UU. lideran esta problemática, agravada por el consumo de comida ultraprocesada.

Un informe de la Federación Mundial de la Obesidad advirtió que alcanzar el objetivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de no aumentar el sobrepeso infantil entre 2010 y 2025 es casi imposible, ya que para 2030 se espera que los niños y adolescentes con exceso de peso sean unos 250 millones, 100 millones más que en la actualidad.

Al publicar el primer Atlas de Obesidad Infantil - Octubre 2019, el organismo analizó la situación en 191 países y detalló que 156 presentarán complicaciones a futuro. En ese sentido, agregó que solamente uno de cada diez tiene 50 % de posibilidades de cumplir con las expectativas de la OMS.

De acuerdo con el informe, para 2030 China encabezará esta problemática, con 61,9 millones personas de entre 5 y 19 años con sobrepeso, seguida por India, con 27,4 millones. En tercer lugar se encuentra EE.UU., con 16,9 millones.

En tanto, el país con mayor porcentaje de bebés con sobrepeso es Ucrania, con 26 %, mientras que las Islas Cook lideran el listado entre niños de 5 a 9 años, con 40,7 %.

Además, fue calculado un puntaje de riesgo de una crisis de obesidad en la próxima década. Las peores perspectivas fueron para varias islas del Pacífico, como las Islas Cook, Kiribati, Micronesia, Niue, Palau y Tokelau, con 11 puntos, los mismos que obtuvieron Puerto Rico y Esuatini.

Desarrollo de enfermedades

El exceso de peso en los primeros años de vida hará que al llegar a la adultez, las personas también sean obesas y desarrollen además distintas enfermedades, como diabetes tipo 2 o problemas cardíacos.

"El continuo aumento de la obesidad infantil abrumará los servicios de salud de muchos países", afirmaron los autores del estudio, que advirtieron que las cifras muestran "una falla crítica" de los gobiernos para "respetar y proteger los derechos" de los niños "a la buena salud".

Por su parte, Tim Lobstein, uno de los autores del estudio, señaló que al igual que con "las crisis políticas y el sobrecalentamiento global" hay "resistencia a intervenir" en los "mercados libres, para mejorar la salud de las personas y del planeta".

"No hacer nada va a costar mucho más que hacer intervenciones serias en el mercado para reducir la comercialización mundial de refrescos y de alimentos ultraprocesados", concluyó.