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El médico tradicional chino que viajaba con voluntarios a la Chiquitanía boliviana para aliviar el dolor de los bomberos

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Se formó como parte de la organización taiwanesa Tzu-Chi y colaboró en varios desastres naturales. Las últimas cuatro semanas se acercó desde Santa Cruz (donde vive) hasta la zona de los incendios. Ayer el Gobierno boliviano dio por extinguido el fuego en la zona.
El médico tradicional chino que viajaba con voluntarios a la Chiquitanía boliviana para aliviar el dolor de los bomberos

Desde julio, los incendios en la Chiquitanía boliviana han destruido más de 5 millones de hectáreas, además de que ocupan portadas de diarios y noticieros locales e internacionales. Este martes el Gobierno de Evo Morales dio por extinguido el fuego: "Se lograron apagar todos los focos de calor", anunció. Esta es la historia de Charlie Tsai, un médico tradicional chino de Santa Cruz de la Sierra, que durante este último mes viajaba los fines de semana a la zona a ayudar a los bomberos a lidiar con el dolor.

Charlie es de familia taiwanesa. Nació en Argentina y vive en Santa Cruz de la Sierra. Ocupa la mayor parte de su tiempo haciendo acupuntura con un método particular. "Mi método duele más de lo normal pero muestra resultados más rápido. Y es que en la acupuntura existen los puntos superficiales y el punto real, que es más efectivo", relató a RT.

Durante toda su formación ayudó en pequeños lugares como voluntario de la fundación Tzu-chi. Se trata de una organización humanitaria taiwanesa que ayuda en casi 50 países.

En aquellas zonas desprotegidas, cuenta, los resultados tienen que ser más veloces "porque la gente necesitaba curarse de inmediato". Iban de pueblo en pueblo: en Bolivia, en Argentina (Santiago del Estero, Tucumán), Brasil, Chile, incluso en Ecuador y México cuando sufrieron terremotos.

Pero con la Chiquitanía, al principio estaba desconcertado. Veía las noticias y no sabía qué hacer. "Me sentía yo bastante mal porque no sé cómo apagar fuego y, de ir, solamente deterioraría mi salud sin poder hacer nada. Ser bombero voluntario son meses de formación", contó. Entonces empezó a enviar alimentos, guantes, botas, gotas para los ojos, todo lo que podía.

Después se dio cuenta de que podía ir: aunque no apagara el fuego, sabe reducir el dolor. "Los bomberos precisaban de nosotros", pensó. Justo en ese momento la Gobernación y el Consulado Chino lo acababan de contratar para un curso de masajes. Entonces a él se le ocurrió enseñarles la técnica 'Gua-Shá'. "Es un tratamiento que tiene miles de años. Fue diseñado para herreros chinos que trabajaban con mucho calor en condiciones muy duras", relató.

Sus alumnos lo recibieron muy bien y –después de algunas clases– algunos incluso ya estaban capacitados para hacer el tratamiento. Entonces decidió emprender el primer viaje. Fueron 14 voluntarios con él. "La versión que ellos aprendieron está diseñada para ayudar con los síntomas del calor: la fatiga, los dolores de cabeza, la presión alta y otros muchos síntomas causados por el calor. El tratamiento hace que la temperatura interna del cuerpo baje", describió.

Mientras sus alumnos hacían esa técnica, él asistía con acupuntura. "Creí que no haría mucho de eso, pero cuando llegué había muchísimos bomberos que precisaban. Había muchos problemas de pulmón, hígado, riñón, daños en tobillos, rodillas, tendinitis, columna", recordó.

El primer día que llegó tuvo que salir como si fuera un vendedor ambulante ofreciendo su servicio. Pero encontró a un capitán de bomberos voluntarios muy amable que tenía migraña, le hizo acupuntura y quedó maravillado. Se sintió listo para volver a trabajar. "Con la acupuntura hay una forma de hacer que se filtren ciertas emociones, entonces eso también ayudó", contó Tsai. Así fue que una vez que el capitán se sintió mejor animó a todo el resto de la tropa. Fue como una bola de nieve.

En el primer viaje atendió a más de 100 personas mientras los voluntarios aplicaron Gua-shá a unas 150 personas. El segundo fin de semana hizo más de 200 pacientes y sus alumnos unas 240 personas. Ya desde ese viaje no sólo atendían bomberos sino también locales que se ocupan de la logística, la cocina, etcétera.

Las primeras travesías las pagó todas de su bolsillo porque sus voluntarios son personas que llegan de barrios humildes. La tercera visita ya la gobernación los ayudó con el transporte. Cada vez que van, analizan a donde hace falta.

Primero fue a Concepción. Después a la zona de San Ignacio. Más tarde al norte, a un pueblo cerca del Parque Nacional Noel Kempff Mercado, después a San José de Campamento. 

A fines de septiembre el vicepresidente Álvaro García Linera anunció que se estaba preparando el plan para reconstruir los bosques afectados por los incendios en la Chiquitanía. "En este tema de preocupación nacional contaremos con recursos para reconstruir nuestros bosques", dijo en entrevista con el canal 'Cadena A'.

El martes de esta semana, el presidente boliviano Evo Morales anunció que los incendios están apagados y agradeció la ayuda nacional e internacional para extinguirlos. 

Este mes habrá elecciones presidenciales en Bolivia y desde oficialismo y oposición vuelan acusaciones cruzadas vinculadas a la generación y a la utilización política de los incendios. 

Julia Muriel Dominzain

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