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"Los hoteles son del pueblo": rechazan en Argentina la entrega de un símbolo del 'turismo social' peronista a la Gendarmería

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El Gobierno de Mauricio Macri cedió el Complejo Turístico Chapadmalal, frente al mar bonaerense, a la fuerza de seguridad. Había sido creado en 1947 para que vacacionaran niños de bajos recursos y jubilados.
"Los hoteles son del pueblo": rechazan en Argentina la entrega de un símbolo del 'turismo social' peronista a la Gendarmería

Entre 1945 y 1948, durante el primer gobierno argentino de Juan Domingo Perón se construyó un lujoso predio hotelero en la localidad balnearia de Chapadmalal, en la costa de la provincia de Buenos Aires, y a 23 km de la —por entonces exclusiva— ciudad de Mar del Plata. 

El Complejo Turístico Chapadmalal, compuesto por nueve edificios ubicados a metros de la playa, fue creado en el marco de un programa de turismo social puesto en marcha por el peronismo, que invitaba a trabajadores, jubilados y especialmente a niños que no tenían acceso a vacaciones y mucho menos la posibilidad de conocer el mar, a gozar de un privilegio en ese entonces reservado para las clases dominantes de la época.

Mediante la gestión del Estado, los sindicatos y la Fundación Eva Perón, conducida por la famosa primera dama, miles de contingentes, en su mayoría del interior del país, llegaban a Chapadmalal a pasar días de descanso en un entorno natural, de manera gratuita o subsidiada.

Con el correr de los años, los sucesivos golpes y gobiernos liberales fueron abandonando el programa, y a la vez, los nueve edificios que componen el complejo.

A pesar de su notable deterioro, el sitio fue declarado Monumento Histórico Nacional en 2013, durante la presidencia de Cristina Kirchner. Esa misma administración llegó a albergar a casi 500.000 personas al año en el lugar. El programa de turismo social fue apenas rescatado por la falta de recursos y políticas de Estado para devolverle su antiguo esplendor.

Ese fue el último intento por recuperar parte de esa historia, que ha quedado muy arraigada en los habitantes de Chapadmalal. El pasado 20 de septiembre, el Gobierno de Mauricio Macri resolvió cederle a la Gendarmería Nacional, una fuerza de seguridad de naturaleza militar, los edificios 7 y 8, para montar un sitio de formación de sus efectivos. 

La "histórica" decisión del Gobierno, que desató polémica, se ampara bajo el argumento de que el lugar estaba abandonado, y ahora será recuperado para darle mayor seguridad a la zona.

"Venimos a ayudar a revivir un área que se pensó para que aquellos que no tenían oportunidad de veranear lo pudieran hacer", aseguró el pasado jueves la ministra de Seguridad nacional, Patricia Bullrich, durante una recorrida por el predio, según informó el diario local La Capital de Mar del Plata. 

La funcionaria adelantó que ahora serán "los gendarmes" quienes "van a poder traer a sus familias a vacacionar a Chapadmalal".

Ya en el mes de mayo, Bullrich realizó un acto en el complejo para anunciar la llegada a Mar del Plata de 500 gendarmes que colaborarían con el resto de las fuerzas de seguridad. "La Gendarmería vino para quedarse", dijo en ese entonces. Y así fue. De hecho, el edificio número 6 todavía está ocupado por los uniformados. 

La resolución 392/2019, publicada en el boletín oficial, despertó el rechazo de un gran número de pobladores de la zona, que se organizaron y formaron la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Chapadmalal, quienes sostienen que "los hoteles son del pueblo".

RT habló con una de sus integrantes, Marcela Ohienart, quien viene participando de los distintos actos culturales y manifestaciones pacíficas que realizan semanalmente para rechazar la entrega del predio, hecho que, según la mujer, "le da un vuelco de 180 grados a la historia del lugar".

"Esto fue fundado con el objetivo de que pudiera tener acceso a las vacaciones la población de bajos recursos. Los hijos de los trabajadores. Gracias a ello hubo cantidad de chicos que han transitado ese lugar y han visto por primera vez el mar", señaló Ohienart.

En estos tiempos de crisis, la Costa bonaerense se va poniendo cada vez más exclusiva: muchas de las playas que eran públicas se han tornado privadas, y el acceso termina siendo restringido para quienes no pueden pagar una entrada. Por eso mismo, sostiene la asambleísta, en Chapadmalal surge la "resistencia de algunos sectores sociales".

Por otra parte, la visita de estos contingentes a Chapadmalal también genera una reactivación económica en la ciudad. "Donde esto deja de funcionar, mucha gente de la zona pierde sus fuentes de trabajo", explica.

Por lo pronto, la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires inició una investigación "de oficio" por el traspaso de los hoteles a la Gendarmería. 

"Es necesario que se sepa en qué condiciones se realiza, porque los edificios que forman parte del complejo no solo están declarados Monumento Histórico Nacional, sino que deberían cumplir una función social", declaró el titular del organismo, Guido Lorenzino. 

Es que al haber sido declarado Monumento Histórico Nacional, su uso está enmarcado dentro de la ley 12.665, que crea la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos.

Esa comisión tiene 60 días, desde el momento del anuncio, para analizar el cambio de jurisdicción y también el tipo de obras que se van a realizar en el predio. La asesora legal de la Dirección de Patrimonio y Museos, Nora Galli, dijo a este medio que todavía no se ha tomado una decisión, aunque advirtió que la intervención de la Comisión "es necesaria".  

Más allá de lo que ocurra, los vecinos intentarán recuperar el sitio como lo que fue en su momento. Y el pedido es claro: "No a la presencia de Gendarmería. Reactivación de las políticas públicas para que el complejo vuelva a ser un símbolo del turismo social", afirmó Ohienart. 

Emmanuel Gentile

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