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Sánchez visita Barcelona en plena oleada de protestas y exige a Torra que condene "rotundamente" la violencia

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El presidente español ha enviado una carta al mandatario catalán para recordarle "las obligaciones de todo mandatario público".

El presidente del Gobierno español en funciones, Pedro Sánchez, visita este lunes Barcelona en plena ola de protestas en las calles de Cataluña contra la sentencia del Tribunal Supremo que condenó a penas de entre 9 y 13 años de prisión a la mayoría de los líderes independentistas encausados por el denominado 'procés' catalán.

La primera visita de Sánchez ha sido a la Jefatura Superior de Policía para agradecer el trabajo de los agentes desplegados para garantizar el orden en la capital catalana. Posteriormente, se ha desplazado a los hospitales donde se encuentran ingresados los funcionarios heridos durante los disturbios. A este respecto, desde el independentismo han criticado que el presidente no visite igualmente a los civiles que permanecen hospitalizados. 

Además, el presidente ha anunciado que ha remitido una carta al presidente catalán, Quim Torra, en la que le recuerda "las obligaciones de todo mandatario público". "Condenar la violencia de forma rotunda; amparar a las fuerzas de seguridad que la combaten; y evitar la discordia civil", ha resumido en su cuenta oficial de Twitter.

Así, Sánchez ha reprochado al mandatario catalán que en los últimos días haya actuado "justamente en sentido contrario". Según el presidente, Torra "ha evitado condenar de modo tajante e inequívoco las conductas violentas", también "ha vuelto la espalda a las fuerzas y cuerpos de seguridad autonómicos y estatales", además de haber "ignorado a más de la mitad de la población catalana".

Por su parte, Quim Torra, después de que este fin de semana llamara telefónicamente dos veces al presidente español sin conseguir interlocución, ha contestado hoy mismo por carta a Sánchez. Se trata de la segunda misiva que Torra le envía, después de que mandara otra el día 19 y no obtuviera respuesta. Así, aprovechando la visita de Sánchez a Barcelona, el mandatario catalán ha manifestado su disposición para reunirse esta misma jornada.

En su nota, el presidente catalán también hace constar las que cree que son "las obligaciones de un gobernante":

  • Respetar y hacer respetar los derechos humanos, civiles y políticos de los ciudadanos, que en Cataluña se han vulnerado "de  manera sistemática por razones ideológicas".
  • Propiciar el diálogo entre aquellos que piensan diferente.
  • Favorecer la expresión democrática de los ciudadanos y la búsqueda de salidas democráticas y pacíficas a los conflictos políticos.

La visita del presidente español también ha provocado la reacción de la plataforma Tsunami Democràtic, que ha hecho un llamamiento a sus seguidores para que se concentren frente a la Delegación del Gobierno en Barcelona, a dónde acudirá Sánchez durante su visita, para realizar una sentada con los brazos en alto portando pancartas en inglés que digan: 'Spain: sit and talk' ('España: siéntate y habla', en español).

Los primeros manifestantes se han empezado a concentrar pacíficamente ante la sede de la institución portando las pancartas solicitadas por Tsunamic Democràtic y algunas banderas a favor de la independencia.

600 heridos y 28 detenidos en prisión

Este lunes se cumple una semana desde que se conoció la sentencia del Tribunal Supremo y desde entonces se han sucedido siete jornadas de intensa protesta en las que la violencia se fue incrementando hasta alcanzar su pico el pasado viernes, aunque el fin de semana fue relativamente tranquilo.

La dinámica seguida ha sido de manifestaciones diurnas multitudinarias y pacíficas, mientras que, al acabar estas, ya por la noche, grupos de radicales violentos han tomado las calles y han provocado disturbios y altercados con los cuerpos policiales. Así, las últimas siete noches los encapuchados, las barricadas, las hogueras y las cargas policiales han sido una constante en la capital catalana y otras urbes del territorio de la Comunidad.

También se han sucedido las críticas a las actuaciones de los cuerpos de seguridad, después de difundirse numerosas grabaciones donde se observan cargas contra manifestantes pacíficos o periodistas, agresiones a personas detenidas e inmóviles, usos no permitidos de recursos como el disparo de pelotas de gomas y otras irregularidades, que el pasado viernes llegaron a propiciar incluso la petición de dimisión del Consejero de Interior catalán, Miquel Buch.

El estallido ha provocado hasta ahora casi 600 heridos de diversa consideración. Una joven, herida en la cabeza por un proyectil de foam lanzado por los Mossos; y un policía, con una fractura craneoencefálica por una pedrada, son los heridos que revisten mayor gravedad. Además, cuatro personas alcanzadas por pelotas de goma disparadas por la Policía Nacional han perdido la visión de un ojo. En total 13 personas permanecen hospitalizadas.

En cuanto a las detenciones practicadas por las fuerzas del orden, hasta la fecha 104 personas detenidas han declarado ante la Justicia, de las que 28 han ingresado en prisión de forma provisional por orden judicial.

RT