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México afirma que "habrá un antes y un después" en el combate al tráfico de armas provenientes de EE.UU.

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Una inusual reunión entre el Gobierno estatal de Sinaloa y el director de la DEA, un mes antes de la captura y liberación del hijo del 'Chapo' Guzmán, ha llamado la atención de periodistas, tras los intensos tiroteos de Culiacán.
México afirma que "habrá un antes y un después" en el combate al tráfico de armas provenientes de EE.UU.

Funcionarios de México y EE.UU. concluyeron una reunión de alto nivel para combatir el tráfico de armas desde territorio estadounidense a suelo mexicano, luego de que el Cártel de Sinaloa tomara el control de la ciudad de Culiacán tras un operativo orquestado por fuerzas federales.

De acuerdo a información oficial, en la reunión del Subgrupo Binacional sobre Tráfico de Armas se acordó tener reuniones ejecutivas cada 15 días y sellar las fronteras de cada nación, a fin de evitar el flujo de armas desde EE.UU. a México.

El encuentro ocurre en medio de un contexto político en que analistas mexicanos se preguntan si la agencia para el Control de Drogas en EE.UU. (DEA) tuvo alguna participación en el operativo para detener y liberar a Ovidio Guzmán, hijo del exlíder del Cártel de Sinaloa, Joaquín 'Chapo' Guzmán.

La reunión entre funcionarios de México y EE.UU. se realizó en las instalaciones de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de la Ciudad de México y fue encabezado por el secretario de Seguridad, Alfonso Durazo Montaño; el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard; el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, y el secretario de Marina, José Rafael Ojeda.

Por EE.UU., participaron el embajador estadounidense, Christopher Landau, así como funcionarios de la Oficina de Aduanas, de Protección Fronteriza, del Departamento de Estado y de la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos.

El canciller Ebrard consideró que tras la reunión "habrá un antes y un después" en la relación bilateral, que estuvo precedida por la llamada telefónica que sostuvieron los presidentes de México, Andrés Manuel López Obrador, y de EE.UU., Donald Trump, el sábado pasado.

Durante la llamada, ambos mandatarios consideraron tomar medidas para detener el tráfico de armas entre EE.UU. y México, especialmente después de los incidentes registrados durante un operativo "fallido" en la ciudad de Culiacán, cuando fuerzas federales detuvieron y luego liberaron a Ovidio Guzmán, con el fin de impedir que la población civil resultara herida durante la oleada de enfrentamientos que se desató entre el Cártel de Sinaloa y las autoridades mexicanas durante la retención del hijo del 'Chapo'.

Los principales puntos fronterizos a través de los cuales ingresan armas a México desde EE.UU. son California (cruce San Diego-Tijuana); Arizona, Nuevo México (cruce El Paso-Ciudad Juárez); y Texas (cruces Laredo-Nuevo Laredo, MacAllen-Reynosa y Brownsville-Matamoros).

Pero este no es el único hecho en la relación bilateral de México y EE.UU., ya que la inusual reunión entre el gobernador de Sinaloa y el director de la DEA también ha llamado la atención de algunos periodistas.

"Insólita" reunión con la DEA

El pasado 16 de septiembre, Uttam Dhillon, director de la DEA, llegó a Sinaloa por invitación del gobierno estatal. El funcionario asistió al encuentro acompañado por el ministro consejero de la Embajada de EE.UU. en México, John S. Creamer.

Durante la reunión, encabezada por el gobernador Quirino Ordaz Coppel —en la que estuvieron presentes representantes del Ejército, la Marina y la Guardia Nacional—, el mandatario estatal hizo dos peticiones a la agencia estadounidense: trabajar un convenio de colaboración sobre capacitación y más recursos para la compra de tecnología.

Ese encuentro ocurre en momentos en que el Gobierno federal, encabezado por López Obrador, no ha reconocido la intervención de agencias estadounidenses en el combate a los cárteles de la droga.

"Atrás quedaron los días en que saber que la DEA andaba en Sinaloa era condenable. Lo hicieron cuando todavía el gobierno federal no aceptaba que los gringos estaban colaborando en el combate al narcotráfico, por mantener una aparente defensa de la soberanía", señaló Ismael Bojórquez, director del semanario Ríodoce, que documentó el encuentro.

El periodista calificó el hecho como una "reunión insólita" porque no hay antecedentes de que un gobernador de Sinaloa sostuviera un encuentro, a puerta cerrada, con el director de la DEA en la capital del estado. 

Hasta el momento, el Gobierno de México no ha aclarado cuál es el nivel de cooperación con agencias de EE.UU. para el combate a los cárteles de drogas, aunque el presidente López Obrador aseguró no tener información de que la DEA haya participado durante el operativo de Culiacán para detener a Ovidio Guzmán. 

RT