Dimite el primer ministro de Líbano tras la ola de protestas

Saad Hariri explicó este martes que ha llegado a un "callejón sin salida".

El primer ministro del Líbano, Saad Hariri, ha anunciado su dimisión después de la ola de protestas que ha paralizado al país durante más de una semana. Los manifestantes acusan a las autoridades de corrupción y de provocar un colapso económico, informa Reuters.

Hariri explicó este martes durante un discurso televisado a la nación que ha llegado a un "callejón sin salida" y aseguró que el país necesita "una gran sacudida para contrarrestar esta crisis". Asimismo, sostuvo que su renuncia es en respuesta a las demandas de los manifestantes y una medida para demostrar su compromiso con la seguridad del país.

Su renuncia se produce contra la voluntad de la influyente organización chiita Hezbolá, que insistía en que el mandatario debía mantener su puesto para evitar un vacío de poder. Ahora, el presidente del Líbano, Michel Aoun, deberá aceptar la dimisión para que la decisión surta efecto.

Durante casi dos semanas, puntos de control improvisados han detenido el tráfico en las calles de Beirut y otras ciudades del país y los manifestantes levantaron tiendas de campaña y ocuparon numerosas vías, plazas y carreteras. Mientras tanto, los bancos y las escuelas han estado cerrados durante más de 10 días.

Reuters
Hassan Ammar / AP
Hassan Ammar / AP
Hassan Ammar / AP
Hassan Ammar / AP
Hassan Ammar / AP
Hassan Ammar / AP
Hassan Ammar / AP
Hassan Ammar / AP
Hassan Ammar / AP
Reuters
Reuters
Reuters
Reuters
Reuters
Reuters
Reuters
Reuters
Reuters
Reuters
Reuters
Reuters
Reuters

Las manifestaciones respondieron a la mayor movilización social libanesa desde 2005, cuando los movimientos populares provocaron la salida del país de las Fuerzas Armadas de Siria. Los manifestantes ahora exigían no solo la renuncia de la cúpula política, sino un cambio radical del sistema gubernamental.

Reformas insuficientes

Días atrás, el gabinete de Hariri anunció nuevas reformas tras este descontento social, entre ellas recortar a la mitad los salarios de todos los diputados, ministros y otros oficiales y exfuncionarios de alto rango.

Asimismo, prometió eliminar estructuras gubernamentales innecesarias e introducir un proyecto de ley anticorrupción, medidas que muchos consideran necesarias pero insuficientes.