Las autoridades mexicanas señalan a Los Jaguares como posibles autores de la masacre contra los LeBarón

El fiscal de Chihuahua especula con que esa facción del Cartel de Sinaloa busca dominar la zona fronteriza entre México y EE.UU. para traficar con drogas y trasladar migrantes.

Las autoridades mexicanas han identificado a un grupo criminal del norte de México como posible responsable de los ataques contra la familia de mormones LeBarón de este 5 de noviembre, en los que fueron asesinados al menos tres mujeres y seis niños.

El fiscal de Chihuahua, César Augusto Peniche, especuló con que Los Jaguares, una facción del Cartel de Sinaloa que mantiene una lucha armada con otros grupos delictivos en la zona fronteriza con EE.UU., habrían perpetrado esa masacre en el colindante estado de Sonora.

Este procurador precisó a Imagen Radio  que ese colectivo tiene "amplio dominio" en la zona de Agua Prieta próxima al lugar de la matanza —donde traficaría con droga y trasladaría a migrantes— que se disputaría con los carteles de La Línea o Jalisco Nueva Generación.

No obstante, Peniche aclaró que esta información solo se corroborará cuando avancen las investigaciones y se realicen arrestos, aunque la Fiscalía ya adelantó que una persona fue detenida con dos armas largas calibre .223 milímetros, un arma larga calibre .308 y un rifle largo tipo Barret calibre 50.

Masacre contra los LeBarón

La familia LeBarón estableció una colonia en regiones aledañas al municipio de Janos (Chihuahua, México) hace más de 90 años y hoy en día cuenta con más de 5.000 miembros dedicados a la agricultura, la ganadería y el comercio, entre otras actividades.

El lugar del suceso —que los grupos delictivos mantienen prácticamente incomunicado— sufre una situación que ha provocado reportes confusos y versiones contradictorias de los hechos, pero se sabe que entre las 09:00 y las 13:00 tuvo lugar una emboscada contra una caravana que se trasladaba de Bavispe (Sonora) a Nuevo Casas Grandes (Chihuahua).

Tres camionetas conducidas por otras tantas mujeres —que murieron asesinadas— fueron atacadas una tras otra: en la primera habían cuatro niños que fallecieron en el lugar, en la segunda encontraron con vida a una bebé de un año y se hallaron dos cadáveres de los nueve menores que viajaban en el tercer vehículo.

Por su parte, el activista Julián LeBarón confirmó que ocho niños de entre siete meses y 14 años sobrevivieron a la tragedia, a pesar de que cuatro recibieron heridas de bala.