Actualidad

Un lugar único en el mundo que acoge a los perros en situación de riesgo en el Metro

Publicado:
El Centro de Transferencia Canina, ubicado al norte de Ciudad de México, ha salvado a 293 canes de las vías férreas y los ha colocado en diversos hogares.
Un lugar único en el mundo que acoge a los perros en situación de riesgo en el Metro

A 'Consti', un juego pirotécnico le voló parte de una oreja y de la lengua. Herida y aturdida llegó a las instalaciones de la estación Constitución del Metro de Ciudad de México, donde fue rescatada de las vías férreas. 'Tenca' también fue recuperada, en la estación Tlaltengo, cuando personal de Protección Civil la recobraron de las vías, su cola estaba fracturada en cuatro partes.

Como ellas, decenas de perros son rescatados cotidianamente de las vías del Metro de la capital de México, el país de Latinoamérica con más perros callejeros y el tercero en maltrato animal, según cifras de diversos organismos.

Estos canes, en el extravío, encuentran un refugio único en su tipo habilitado por el Sistema de Transporte Colectivo (STC) desde hace dos años. El Centro de Transferencia Canina (CTC), ubicado en la alcaldía de Azcapotzalco, al norte de Ciudad de México, inició operaciones el 28 de julio de 2017 con el objetivo de resguardar a los perros que eran rescatados en sus instalaciones.

Sin embargo, tras casos en que la gente acudió a abandonar a sus mascotas directamente en las entradas del Metro, se determinó que solo serían transferidos los que fueran hallados en zona de riesgo.

"Que sepamos, no hay algo parecido en otro país del mundo y ha sido un proyecto muy exitoso. Aquí les cambia la vida, que es el objetivo, porque son perros que ya están en peligro de muerte, por el riesgo que implica caer o estar en las vías y porque entrando al centro, no tenemos un tiempo límite para mantenerlos aquí o dormirlos. Son perros que tarde o temprano se van a una casa en adopción", comenta Gabriela Villicaña, la médico veterinario al frente del CTC.

Desde su apertura han sido rescatados 293 peludos y 13 de ellos han sido reclamados por sus dueños. 'Amor', recobrada un 14 de febrero, era hasta octubre pasado la perrita que más tiempo había permanecido en el albergue, "se iban todos y 'Amor' se quedaba, pero tuvo su día de suerte y se fue, casi después de 2 años", cuenta Gabriela.

Al rescate

Si un conductor del Metro observa a un perro en vías, solicita el corte de corriente eléctrica, desciende a rescatarlo y luego lo entrega al jefe de estación. Una vez allí, se llama al personal de Protección Civil, el único autorizado para trasladarlos al CTC.

Pero si el personal del transporte no puede recuperarlo, porque no tiene acceso a la zona donde se refugió el animal, se procede a recobrarlo en horarios determinados para ello. "Un perro que cae a vías puede ser arrollado por un tren o sufrir electrocución, ha pasado que a veces ya es demasiado tarde, pero salvo estos casos, el 100 % de los rescates son exitosos", destaca Gabriela, que tiene la categoría de inspector jefe de estación, pero que por su formación fue puesta al frente del centro una vez que fue habilitado.

Ella, al igual que las otras tres personas que trabajan en el CTC, son empleados comisionados del Metro de Ciudad de México, pero fueron transferidas al lugar para operarlo.

El hecho, expresa la veterinario, también les cambió la vida. "Llegamos a hacer una cosa completamente diferente. Somos empleados de diversas áreas del Metro, pero nos asignaron ahora aquí, aprendes muchas cosas, pero lo más satisfactorio es ver las condiciones en que llegan los perros y cómo se van".

El albergue opera sin presupuesto en las instalaciones y con personal del STC, mientras que el alimento es provisto por la marca Pedigree, tras un acuerdo por dos años. "El alimento está garantizado por ese lapso, pero se requieren más cosas, correas, collares, platos, medicamentos, vacunas, material de curación. Eso solo se solventa con donaciones de gente que ha adoptado o de nosotros mismos", comparte Villicaña.

De esta forma, la adopción y la donación son los pilares "por lo que puede sobrevivir este lugar".

En camino a la adopción

Una vez que los perros llegan al CTC son valorados física y médicamente. "Los dejamos un par de horas en el área de recepción para que se tranquilicen, los revisamos y los programamos para esterilización porque tenemos el compromiso de que los perritos en adopción se vayan esterilizados, bañados, desparasitados y, si podemos, con sus vacunas", explica la líder del albergue.

A su ingreso, los peludos reciben nombres relativos a la estación en la que fueron hallados, entre las 184 disponibles. Tras cumplir el protocolo de recepción, pasan al área de jaulas y es ahí donde formalmente inicia al proceso de adopción.

Actualmente, el CTC tiene un problema de sobrecupo: hay 16 jaulas para 28 perros.

Para socializar a los canes en adopción, el Metro comparte fotografías de ellos a través de sus redes sociales, aunque también están disponibles en la página https://www.metro.cdmx.gob.mx/adoptame, donde pueden conocerse los requisitos para los adoptantes.

Hasta el momento, subraya la médico veterinario, todas las adopciones han sido exitosas, aunque dos perros han sido devueltos, finalmente fueron acogidos. "No es lo ideal que lo regresen, pero tampoco los podemos rechazar porque van  a terminar en la calle, lamentablemente".

Olimpo fue devuelto. Sus primeros adoptantes se quejaban de que puntualmente a las tres de la mañana aullaba sin razón. Después Beatriz llegó a su vida y quiso conocerlo antes de llevarlo a casa. "Creíamos que no se lo iba a llevar, ha sido la adopción más inusual que hemos tenido. Ella nos decía que si iba a vivir con él, primero se tenían que conocer. Venía por él, lo sacaba un rato y le dedicaba tiempo. Nos preguntaba todo del perro, se lo llevó y cuenta que jamás lo ha escuchado aullar".

Paola Morales

Si te ha gustado, ¡compártelo con tus amigos!

Covid19