Actualidad

Por qué Mijaíl Gorbachov protagonizó un anuncio de Pizza Hut tras el colapso de la URSS

Publicado:
El exlíder ha sido criticado en varias ocasiones por haber participado en esta publicidad para los espectadores estadounidenses.
Por qué Mijaíl Gorbachov protagonizó un anuncio de Pizza Hut tras el colapso de la URSS

El último dirigente comunista de la URSS, Mijaíl Gorbachov, en 1997 protagonizó un anuncio publicitario para la cadena de restaurantes estadounidense Pizza Hut. El video, creado por la agencia de publicidad neoyorquina BBDO, muestra al expresidente de la Unión Soviética pasando por la Plaza Roja, cubierta de nieve, de la mano con su nieta, ante de entrar en un restaurante de Pizza Hut e invitarla a comer una pizza.

La escena es presenciada por una 'familia ordinaria' de Moscú que comienza a discutir acerca del legado de Gorbachov. Un hombre de mediana edad reprocha al exlíder por hundir la economía del país y llevarlo a una "inestabilidad política", mientras que otro miembro de la familia, más joven, no está de acuerdo y afirma que "gracias a Gorbachov tenemos oportunidades y libertad". Este conflicto intergeneracional lo resuelve una mujer de avanzada edad al comentar que gracias a Gorbachov los rusos tienen Pizza Hut.

Al final del video, todos los visitantes del restaurante se levantan, toman una porción de pizza a modo de brindis y corean "¡Por Gorbachov!".

Motivación económica para un "anuncio bochornoso"

De acuerdo con un artículo en Foreign Policy, este anuncio publicitario es otra más de las razones por las que se critica a Gorbachov y figura una y otra vez en los 'rankings' de "los comerciales de celebridades más bochornosos", a pesar de que el video en sí mismo representa un hito significante en la historia de la publicidad.

En la década de 1990, Pizza Hut se expandió rápidamente y quiso enfatizar su superioridad sobre los competidores en el mercado estadounidense presentándose como una marca global, para lo cual contrató a la agencia BBDO y no escatimó dinero en publicidad.

Mientras tanto en Rusia, el exlíder de la URSS necesitaba urgentemente dinero para el trabajo de su Fundación Internacional para Estudios Socioeconómicos y Políticos, Gorbachov-Fond.

La hiperinflación en la Rusia postsoviética en los años 1992-1994 hizo que ni la pensión que tenía Gorbachov ni su continua actividad como conferenciante, fueran suficientes para asegurar el funcionamiento de su fundación. Después de que el exlíder de la URSS perdiera las elecciones presidenciales en 1996 con el 0,5% de los votos, empezaron las negociaciones con los representantes de Pizza Hut para la grabación del anuncio.

Gorbachov presentó varias condiciones: quería aprobar el guion y rechazó rotundamente aparecer en el anuncio comiendo pizza. "Como exlíder [de Estado], simplemente no lo haré", cita el medio sus palabras. Como resultado, la BBDO y Gorbachov llegaron a un compromiso: la pizza la comería su nieta, Anastasía Virgánskaya.

Esperaron la nieve

El rodaje del anuncio duró dos días. La escena con la familia se filmó en el interior de un restaurante de Pizza Hut, que se ubicaba en el centro de Moscú (en la calle Tverskaya), pero para las tomas al aire libre los creadores de la BBDO pusieron el cartel de Pizza Hut en una joyería, localizada en la Plaza Roja. Todo para que las imágenes del anuncio fueran lo más reconocibles en EE.UU.

Con el mismo objetivo los creadores esperaron a que cayera la nieve en Moscú: para que "la vista de la Plaza Roja cubriera las expectativas de los espectadores estadounidenses".

Cuando por fin nevó, Gorbachov llegó tarde al rodaje y el equipo de BBDO había comenzado a temer que el proyecto no llegara a realizarse. No obstante, al final el anuncio llegó a rodarse y se emitió; después el exlíder de la URSS en entrevistas al respecto explicaba que formó parte del proyecto porque "la pizza es para todos. No es solo consumo. También es socializar", y en segundo lugar, admitió que realmente necesitaba dinero. El monto de lo que percibió por el comercial no se publicó, pero, según la Foreign Policy, en términos de precios para el 2019, ascendería a al menos un millón de dólares.

Si te ha gustado, ¡compártelo con tus amigos!

RT