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Rusia desmiente el artículo de The New York Times sobre supuesto ataque de aviones rusos contra un campo de refugiados en Siria

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"Las acusaciones absurdas" de esta falsificación se basan en "pseudopruebas primitivas e indefinidas", elaboradas por este diario estadounidense, han aseverado desde Moscú.
Rusia desmiente el artículo de The New York Times sobre supuesto ataque de aviones rusos contra un campo de refugiados en Siria

El Ministerio de Defensa de Rusia ha negado rotundamente el reciente reporte del periódico estadounidense The New York Times (NYT) sobre el presunto bombardeo de las Fuerzas Aeroespaciales rusas de un campamento de refugiados en Siria en agosto pasado. El mayor general Ígor Konashénkov ha subrayado que se trata de otro ejemplo de noticias falsas.

"Las acusaciones absurdas de los autores de esta falsificación se basan en un video de origen desconocido, en el que aparecen los estafadores Cascos Blancos con los edificios mayores del llamado 'campo de refugiados' en el fondo", ha declarado Konashénkov. Anteriormente, se reveló que la organización Cascos Blancos, que se denomina como un grupo de asistencia a civiles, está financiada por los Gobiernos de EE.UU. y el Reino Unido.

Según Konashénkov, la nota del diario estadounidense se basa en tomas del cielo, donde supuestamente debe haber un avión ruso, y en los fragmentos de varias frases en idioma ruso que supuestamente pronuncian los pilotos de las Fuerzas Aeroespaciales rusas.

Desmontando la 'investigación'

En su artículo, el diario afirma que se había esforzado mucho y durante varios meses para "descifrar" lo que llama 'las conversaciones de los pilotos rusos en Siria'. No obstante, el mayor general dice que "para decepción de los que encargaron esta falsificación", los pilotos de las Fueras Aeroespaciales rusas jamás comunican las coordenadas de sus blancos o reportan sobre el cumplimiento de sus objetivos a través del espacio radiofónico abierto y, sobre todo, no lo transmiten a través de la comunicación de voz.

"Teniendo en cuenta este hecho, todas las otras pseudopruebas elaboradas por el equipo editorial [de NYT] son primitivas e indefinidas", ha aseverado el alto cargo militar, indicando que no está claro en qué, en realidad, los periodistas del NYT gastaron estos "meses de trabajo y dinero editorial".

En este sentido, Konashénkov ha recordado que el pasado 27 de noviembre, "unos días antes de la publicación del artículo de NYT" el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en el Reino Unido, anunció que en octubre había firmado un acuerdo con el NYT para realizar investigaciones conjuntas de crímenes de guerra en Siria. Cabe recordar que este observatorio está dirigido por un hombre abiertamente predispuesto a favor de la oposición al gobierno de Bashar al Assad.

RT