Demandan a Apple, Google, Microsoft y Tesla por la muerte de menores que extraían cobalto para sus dispositivos en minas de África

Entre los 14 demandantes están familiares de niños que fallecieron o resultaron gravemente heridos al trabajar en minas de la República Democrática del Congo, así como otros que corren la misma suerte.

Los cinco gigantes tecnológicos del mundo —Apple, Alphabet (propietaria de Google), Dell, Microsoft y Tesla— fueron demandados por presuntamente haber sacado provecho del uso del trabajo de menores en minas de la República Democrática del Congo, informó este 15 de diciembre un comunicado de International Rights Advocates.

Según la demanda, las empresas "ayudaron e instigaron el uso cruel y brutal de niños pequeños" en las minas de aquel país para extraer cobalto, "el componente clave de todas las baterías de ion de litio recargables usadas en dispositivos electrónicos que estas compañías producen".

La querella fue presentada por International Rights Advocates en representación de 14 familiares de menores que fallecieron o resultaron gravemente heridos en el trabajo en minas, así como de otros niños.

El documento detalló que los infantes trabajaban en minas que pertenecían a la firma Glencore. Esta empresa vendía el cobalto extraído a la compañía Umicore, que, por su parte, lo suministraba a los mencionados gigantes de las tecnologías. Al mismo tiempo, un menor afectado señaló que trabajaba en una mina de la empresa Congo Dongfang Mining, que es una subsidiaria de la compañía china Zhejiang Huayou Cobalt.

"En vez de dar un paso adelante para ayudar a estos menores con una porción insignificante de su riqueza y vasto poder, estas compañías no hacen otra cosa que beneficiarse del cobalto barato extraído por niños a los que robaron su niñez, su salud y, para demasiados, sus vidas", reza la publicación de International Rights Advocates.

En respuesta, desde Glencore precisaron en un comentario para The Guardian que "no toleran ninguna forma de trabajo infantil, forzado u obligatorio".

El periodista y profesor de Relaciones Internacionales, Sebastián Ruiz, destaca que esta denuncia es un ejemplo más de la grave violación de derechos infantiles y de mujeres por parte de grandes empresas multinacionales. Explica que para contrarrestarlo se necesita una campaña de presión global.