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Pedro Sánchez rebaja el estatus de Guaidó y lo califica de "líder de la oposición", a un año tras reconocerlo como "presidente encargado" de Venezuela

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La oposición arremetió contra el Ejecutivo tratando de ahondar en la polémica del encuentro entre José Luis Ábalos y Delcy Rodríguez, en el aeropuerto de Madrid, el pasado enero.

En medio de una intensa y bronca sesión parlamentaria en el Congreso de los Diputados de Madrid, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se refirió este miércoles al diputado venezolano Juan Guaidó como "líder de la oposición", a pesar de que hace exactamente un año lo reconoció como "presidente encargado" de Venezuela.

Los reproches desde la oposición española no se hicieron esperar. Desde el Partido Popular exigieron "una rectificación pública" y acusaron al Gobierno de "asumir el lenguaje del chavismo" y "no tener brújula ni política ni moral", además de "dar la espalda a un demócrata", en referencia a Guaidó.

Fuentes de la Moncloa, citadas por el diario El Confidencial, habrían explicado posteriormente que la postura del Ejecutivo español con respecto a la figura de Juan Guaidó no ha variado desde febrero de 2019, y que las palabras de Sánchez en la sesión de este miércoles fueron tan solo "un comentario en el fragor de una batalla parlamentaria". 

La polémica frase formaba parte de una respuesta del presidente español al líder de la formación ultraderechista Vox, Santiago Abascal, que acababa de reprochar al Ejecutivo socialista la gestión del polémico encuentro del ministro de Transportes, José Luis Ábalos, con la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, en el aeropuerto de Madrid-Barajas. Sánchez respondió que incluso Juan Guaidó había subrayado la excelente relación que mantenía con España, aún después de ese incidente, y luego agregó: "Es decir, señor Abascal, está bastante clara la posición del líder de la oposición en Venezuela".

La controversia del encuentro de Ábalos y Delcy Rodríguez

El mayor factor de crispación en la sesión parlamentaria de este miércoles en Madrid fue la fuerte discrepancia entre el Gobierno y la oposición en torno al encuentro que sostuvieron el ministro Ábalos y la vicepresidenta Rodríguez, quien tiene prohibida la entrada a la Unión Europea por las sanciones que pesan sobre ella. 

Ábalos aseguró, poco después de su encuentro con Rodríguez, que éste se había producido de manera fortuita, cuando él se dirigió al aeropuerto de Madrid para encontrarse a título personal con el ministro venezolano de Turismo, Félix Plasencia, con quien mantiene una relación de amistad. El ministro español añadió, además, que el día del encuentro recordó a la vicepresidenta venezolana que no podía pisar territorio español debido a las mencionadas sanciones.

Ábalos precisó que ni siquiera tenía conocimiento de que Rodríguez, cuyo destino final era Turquía, se encontraba a bordo del avión.

Tanto Partido Popular (PP) como Ciudadanos elevaron el tono de la polémica tras el incidente. Pablo Casado, líder del PP, dijo a través de Twitter que Pedro Sánchez debía "explicar si su ministro de Transportes se reunió con la vicepresidenta de Maduro", y añadió que en caso afirmativo denunciaría "esta vulneración de las normas de la UE".

Este miércoles, el tono de la oposición española en el Congreso fue igualmente combativo a este respecto. Desde la bancada del Partido Popular, se ha acusado al gobierno de "mentir" y de reunirse con "una delincuente internacional", con una "torturadora", en palabras de la diputada Ana Belén Vázquez Blanco. Por su parte, la portavoz popular, Cayetana Álvarez de Toledo, acusó al ejecutivo de Sánchez de "despreciar la verdad, las normas y los derechos democráticos".

Por su parte, desde el Gobierno, tanto el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska como el propio presidente respaldaron a Ábalos, de quien consideran que se limitó a "cumplir con su deber al evitar una crisis diplomática". 

La polémica llega a Estrasburgo

La controversia sobre la escala en el aeropuerto de Madrid-Barajas de la vicepresidenta venezolana también fue objeto de un duro enfrentamiento político en Estrasburgo. En la tribuna del Parlamento Europeo, los partidos de la oposición española –Ciudadanos, el PP y Vox– han reclamado a las autoridades europeas que actúen contra España por permitir a Delcy Rodríguez entrar al país y "reunirse" con el ministro de Transportes.

Las tres formaciones estiman que el Ejecutivo de Sánchez infringió lo establecido en las sanciones comunitarias contra de los funcionarios del Gobierno de Nicolás Maduro que, entre otras restricciones, no pueden pisar suelo europeo. 

El encargado de responder fue, en calidad de vicepresidente de la Comisión Europea y alto representante para la Política Exterior, el socialista español Josep Borrell, que negó en todo caso que la Comisión Europea tenga competencias que le permitan abrir un procedimiento de infracción contra España. No obstante, admitió que hay otras instituciones capacitadas para hacerlo.

"El Servicio Europeo de Acción Exterior, tras consultar con la Unión Europea donde corresponda, estaría directamente en contacto con los Estados miembros sobre supuestas violaciones para velar por que las sanciones se apliquen de manera homogénea", señaló.

RT