Un empleado de la empresa estadounidense de lucha libre profesional WWE del condado de Orange (Orlando, Florida), asegura que se ha visto obligado a trabajar pese a las restricciones y la cuarentena vigentes en EE.UU. debido al covid-19.
En una carta leída este martes por el alcalde del condado, Jerry L. Demings, el trabajador, quien se identificó bajo el seudónimo de 'John', afirmó que tuvo que hacer grabaciones de televisión y que siente que podría ser despedido de expresar su opinión frente a sus superiores.
"[La WWE] me está forzando a trabajar en grabaciones de televisión para programas semanales a pesar de las órdenes de quedarse en casa por el coronavirus", reza su mensaje.
John manifestó que, a pesar de las precauciones que se siguen, en su entorno laboral no se mantiene el aislamiento social ni la norma de no "tocar a otras personas". Ante tal situación, el empleado hizo un llamado al Gobierno a clausurar dichas grabaciones y "hacer cumplir" las medidas restrictivas para que él y sus colegas puedan reclamar que se respete el distanciamiento "sin temor a perder" sus trabajos.
Sin embargo, tales reclamos han sido desmentidos por la WWE. Según cita un mensaje del medio WrestleVotes, la compañía "no ha forzado a nadie a trabajar durante este tiempo". Al mismo tiempo, periodistas locales reportan que varias personas han visto cerca de las instalaciones de filmación de la empresa a trabajadores "que no practican el distanciamiento social".
I just spoke w/owners of 2 businesses near one of @WWE Orlando filming facilities. One owner is very concerned- says he’s seen employees not practice social distancing. Other owner telling me everyone’s trying to make a living. He’s ok w/shows- as long as they don’t go near him. pic.twitter.com/ZsfDA2ddcn
— Stephanie Coueignoux (@StephanieCNews) April 21, 2020
La WWE: un servicio esencial en Florida
Inicialmente, la WWE había sido clasificada como un negocio "no esencial" en el condado de Orange, pero el 9 de abril una orden ejecutiva del gobernador de Florida, Ron DeSantis, declaró las compañías de entretenimiento como servicios esenciales en ese estado. Eso le ha permitido a la empresa seguir grabando y transmitiendo sus eventos, incluso bajo la orden de cuarentena por un mes que fue anunciada por DeSantis el 1 de abril.
No obstante, la decisión ha levantado serios cuestionamientos, principalmente luego de que el 11 de abril la WWE confirmara el primer caso de coronavirus entre sus empleados.
Por otro lado, se piensa que la defensa de la lucha libre en ese territorio obedece a cuestiones políticas. Según la cadena CNBC, el presidente de la WWE, Vince McMahon, es un amigo cercano del presidente de EE.UU., Donald Trump. Además, su esposa, Linda McMahon, sirvió dentro de la agencia gubernamental Administración de Pequeños Negocios entre 2017 y 2019 y actualmente lidera un comité de acción política a favor de Trump. El mismo día que se declaró esencial ese deporte, esa organización comprometió unos 18 millones de dólares para gastar en Florida.

