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Supermercados suizos prescinden del pastel 'cabeza de moro' por connotaciones racistas

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La muerte de George Floyd ha reavivado el repudio al racismo más allá de EE.UU. y el debate se ha extendido incluso hasta los dulces de Suiza.
Supermercados suizos prescinden del pastel 'cabeza de moro' por connotaciones racistas

La cadena suiza de supermercados Migros ha tomado la decisión de retirar de la venta los pasteles llamados 'cabeza de moro', fabricados por la empresa Dubler, por connotaciones racistas que suscita su nombre comercial, que hace referencia a los naturales del noroeste de África o Magreb. 

Los pasteles representan claras batidas cubiertas con una capa fina de chocolate y se venden también en muchos otros países, aunque ahí no se conocen como 'cabezas de moro'.

Tras la muerte del afroamericano George Floyd en EE.UU., que reavivó el repudio al racismo por todo el mundo, un usuario de Twitter llamó la atención sobre este producto y pidió que la cadena lo retire de sus supermercados por connotaciones "extremadamente racistas" que no corresponden a la "corrección política".

La publicación ya no está disponible, pero recibió muchas reacciones y salió en los medios locales. Algunos se indignaron con el nombre de los pasteles, pero otros lo defendieron afirmando que no tiene que ver nada con la discriminación racial.

Migros le hizo caso al usuario y explicó en su cuenta de Twitter que el actual debate los llevó a reevaluar la situación y son conscientes de que su decisión de sacar el producto de la gama también suscitará polémica.

No es la primera vez que los 'cabezas de moro' enfurecen a los clientes de Migros. En 2017 incluso lanzaron una petición en la plataforma Change.org "contra los dulces racistas", instando a que Dubler les cambiara el nombre. La iniciativa contó con las firmas de unas 1.500 personas, indica el periódico Luzerner Zeitung.

Por su parte, el dueño de la empresa, Robert Dubler, no está de acuerdo con la decisión de Migros y se defiende de las acusaciones de racismo. "Si no te gusta el nombre, no deberías comer 'cabezas de moro'", afirmó.

A su modo de ver, la raíz de los problemas no está en los pasteles que fabrica, y en lugar de cambiar su nombre habría que pagar cantidades justas por los productos de África, algo que se hace difícil con el sistema económico actual.

Dubler tampoco cree que sea tan malo que sus dulces susciten debates sobre el racismo, ya que este tipo de discusiones son importantes, aunque deben centrarse en los problemas reales.

Asimismo, confesó que el año pasado vendió 10 millones de 'cabezas de moro', la mitad en su propia tienda, y por eso no confía en Migros, al que aconseja que pague mejor a los campesinos por sus productos en lugar de retirarlos de los estantes.

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