Un anuncio publicado en un diario de la ciudad británica de Nuneaton ayudó a un hombre de 44 años a entender mejor quién había sido su madre, fallecida cuando él solo tenía tres años y de la cual sabía muy poco porque su familia se negaba a hablar de ella.
Colgando carteles en los postes de luz y mediante su anuncio en el periódico local, Nuneaton Telegraph, Iain Cunningham logró contactar a los amigos más cercanos, compañeros de clase, parientes y antiguos vecinos de su madre, Irene. A partir de los relatos, fotografías y otras anécdotas asociadas a su progenitora, el británico decidió realizar el documental 'El fantasma de Irene', producido hace unos años por el Instituto de Cine Británico y emitido la semana pasada por el canal Sky Documentaries, recoge Daily Mail.
Cunningham vio por primera vez fotografías de su madre cuando tenía 18 años, luego de que su padre, Don, le mostrara una caja que contenía algunas pertenecías de la mujer. Hasta entonces, Don había evitado hablar de ella y de su prematura muerte con su hijo, al igual que muchos otros de sus familiares. Sin embargo, no fue hasta que cumplió 30 años —tras casarse y tener hijos— que Iain sintió la necesidad de llenar ciertos vacíos respecto a su madre. Así, el reencuentro con los allegados perdidos de Irene, entre ellos su mejor amiga, Lynn, le permitieron reconstruir la historia de su progenitora y las razones del silencio a su alrededor comenzaron a aclararse.
¿Qué sucedió con su madre?
Poco después del nacimiento de Iain, en 1976, Irene le confesó a Lynn que había sufrido de alucinaciones mientras se recuperaba del parto en el hospital y que luego de volver a su casa tuvo problemas para dormir. En una ocasión le dijo a su madre: "No soy Irene, soy su fantasma". Finalmente, la joven fue diagnosticada con depresión posnatal e ingresada a una unidad psiquiátrica, en donde fue sometida a terapia por electrochoques.
Tras nueve meses en el hospital, la madre fue dada de alta y los siguientes 18 meses mantuvo una vida normal y feliz al lado de su esposo y su hijo. No obstante, su insomnio regresó, tuvo episodios maniaco-depresivos y fue reingresada a un centro hospitalario. Unos tres meses después le informaron a Don que Irene había fallecido víctima de una insuficiencia cardiaca, pero nunca le ofrecieron más explicaciones.
La falta de detalles alrededor del fallecimiento de Irene, la poca información que poseía su padre y algunas contradicciones en las historias de quienes la conocían llevaron a Iain a indagar más allá hasta lograr tener acceso a sus registros médicos. Finalmente, descubrió que su madre sufría de una psicosis posparto con episodios de trastorno bipolar, una condición que afecta a una de cada 500 mujeres embarazadas.
La verdad sobre Irene le permitió a Iain darse cuenta del tipo de persona que era su madre y cuánto había significado él para ella. Por otro lado, la relación con su padre, quien había evitado hablar de su difunta esposa durante décadas, ahora es más abierta y han podido entenderse mejor el uno al otro.
Si te ha gustado, ¡compártelo con tus amigos!

