Las Juntas de Tratamiento de las tres prisiones donde están recluidos nueve políticos catalanes independentistas, que fueron condenados a entre nueve y 13 años de cárcel por la celebración del referéndum de autodeterminación en 2017, han propuesto por unanimidad concederles el tercer grado.
Ello permite a los condenados ir a la cárcel para dormir de domingo a jueves y pasar los fines de semana en casa, aunque puede dar, incluso, más libertad.
Esta recomendación debe ser ratificada por el Gobierno catalán, aunque será el Tribunal Supremo quien tenga la última palabra si la decisión es recurrida.
