El Gobierno de Valencia se interpone en una venta a fondos buitre y se queda con 218 viviendas de un banco

El Ejecutivo regional ha ejercido su derecho de tanteo en una operación entre el banco Sabadell y el fondo buitre Cerberus, y destinará los inmuebles a vivienda social.

El Gobierno de la Comunidad Valenciana, España, se ha interpuesto en la operación cerrada entre el banco Sabadell y el fondo buitre Cerberus, para la adquisición por parte de este último de un parque de viviendas por debajo del precio de mercado.

El Ejecutivo regional ha ejercido su derecho de tanteo y se ha quedado con 218 inmuebles, a un precio un 25 % inferior a los costos de valoración de la Agencia Tributaria Valenciana, y los destinará a vivienda social para colectivos vulnerables.

Según anunció el vicepresidente segundo de la Generalitat Valenciana, Rubén Martínez Dalmau, se trata de la "mayor operación de compra" de vivienda pública de la administración regional.

Las 218 viviendas proceden de los Servicios de Gestión de Vivienda e Innovación Social del banco Sabadell -Sogeviso-, y han sido compradas haciendo uso del derecho de tanteo, una herramienta que contempla la legislación de España desde 2004. Además, el pasado miércoles el parlamento valenciano convalidó un decreto ley para la ampliación de esta herramienta.

Desde el departamento de vivienda se estima que esta operación supone el rescate de 95 familias que habitan allí, aunque la Consejería todavía tiene que analizar tanto el estado de los inmuebles, como las situaciones de especial vulnerabilidad de sus moradores.

Esta actuación se está llevando a cabo en tres fases y requiere una inversión pública de 8.545.172,85 euros (una media de 39.198 euros por inmueble). Las viviendas se pondrán a disposición de distintos municipios para paliar situaciones de emergencia habitacional: 148 se encuentran en la provincia de Valencia, 39 en Alicante y solo una en Castellón.

Los bienes adquiridos ahora por la administración suponen tan solo una pequeña parte del macropaquete que negociaron el banco y el fondo buitre: el año pasado, Sabadell y Cerberus cerraron la venta de 46.000 pisos.

El asalto de los fondos buitres a España

Desde 2013 este tipo de fondos de inversión, conocidos como fondos buitre, han estado comprando miles de viviendas a los bancos por precios muy por debajo del mercado. La intención era que las entidades financieras se deshicieran de los activos tóxicos de ladrillo, que aún arrastraban desde el estallido de la crisis económica de 2008.

La mayoría de esos inmuebles vendidos habían pertenecido a las centenares de miles de familias que fueron deshauciadas, después de haber perdido su trabajo durante la crisis y no haber podido hacer frente a las elevadas hipotecas que suscribieron durante la burbuja inmobiliaria, que explotó a partir de 2007.

Pero la venta más polémica no la protagonizó un banco, sino una administración pública. En el año 2013, el Ayuntamiento de Madrid, dirigido por la entonces alcaldesa Ana Botella, vendió 1.860 viviendas públicas, pertenecientes a la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV) a Fidere, filial de Blackstone en España, por 128 millones de euros, al menos un 17 % por debajo de su valor.

La operación se produjo en los momentos más duros de la crisis de los desahucios, y dio lugar a que Botella y siete miembros de su equipo fueran condenados a abonar 22,7 millones de euros, aunque posteriormente fueron absueltos en una instancia superior.

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