El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha declarado este viernes que EE.UU. aún no ha visto "ninguna prueba" de que el opositor ruso Alexéi Navalny haya sido envenenado. "No sé exactamente qué pasó, creo que es trágico", comentó el mandatario a la prensa cuando fue interpelado sobre la hospitalización del activista.
Trump se centró luego en las críticas a Pekín, quejándose de que "nunca se pregunta por China", de la que -aseguró- se debería estar hablando "mucho más que de Rusia".