A más de un mes para el combate entre Khabib Nurmagomédov y Justin Gaethje, el invicto campeón ruso de peso ligero de la UFC compartió sus pensamientos y sus planes para su primera pelea en más de un año.
Nurmagomédov contó al periódico ruso Izvéstia que por ahora no se siente totalmente preparado y está al 65 % de su mejor forma. Sin embargo, el daguestaní, de 31 años, destacó que le quedan 50 días hasta la velada y en ese tiempo puede llegar al 90 o 95 %. Planea hacerse con la victoria en la segunda o tercera ronda del combate.
"Será una pelea muy interesante para mí. Me interesa cómo es Gaethje en el suelo. No lo vimos allí con nadie. En cuanto a la resistencia, creo que soy muy superior a él", dijo. "Es un peleador fuerte, firme. Pero en el fondo, creo que le supero también en la técnica del ataque", agregó.
El luchador de Majachkalá llega a esta pelea invicto, con un récord profesional de 28 victorias, mientras que su rival estadounidense, de 31 años, acumula 22 triunfos en los 24 combates de su carrera. Pese a sus impresionantes números, el campeón no se relaja.
"Una persona razonable debe estar nerviosa. Porque se da cuenta de a dónde va y para qué. Qué será si gana. Qué será si pierde. Esta es la diferencia entre un campeón y un luchador común: un campeón puede superar y controlar sus miedos y sus nervios, poner sus fuerzas en la dirección correcta y lograr el éxito", explicó Khabib.
Para el daguetaní, este será el primer combate sin su padre y entrenador, Abdulmanap Nurmagomédov, quien falleció el 3 de julio por complicaciones derivadas del covid-19. El luchador confesó que pese a que sigue entrenando tan duro o incluso más que antes, la presencia de su progenitor le falta mucho.
"¿Qué podemos hacer? Hay que resignarse, aceptar e ir adelante. No hay otra opción", señaló.
Nurmagomédov defenderá su cinturón de peso ligero en el evento UFC 254, que se disputará el 24 de octubre en la Fight Island de Abu Dabi.

