Hace poco las mujeres que querían interrumpir su embarazo necesitaban ir a una clínica. Hoy en día, lo pueden hacer desde su casa con una consulta 'online': el médico envía los medicamentos por correo y explica cómo usarlo.
En Estados Unidos estos abortos por telemedicina se vuelven cada vez más frecuentes, sobre todo después del inicio de la pandemia, señala Economist.
Esta práctica es muy demandada por mujeres que no pueden acudir al médico por diferentes razones. Algunas, porque viven a cientos de kilómetros de la clínica más cercana; otras no tienen ingresos para pagar la consulta o la asistencia médica, o bien viven en estados conservadores con restricciones en todo lo referente al aborto.
Las interrupciones de embarazo de menos de 10 semanas con medicamentos como mifepristona y misoprostol fueron aprobadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos en el año 2000.
Sin embargo, los abortos por este método representan solo un 40 % de todas las interrupciones del embarazo. Esto es debido a las regulaciones más estrictas sobre estos medicamentos. La regulación más importante al respecto hasta hace poco era la necesidad de recibir las pastillas de manos de un médico.
En julio esta regla fue eliminada por un juez federal durante la pandemia de covid-19, porque según él, representaba un "obstáculo sustancial" para las mujeres que buscaban un aborto, ya que las interesadas en muchos lugares tuvieron que esperar más de lo habitual para llevarlo a cabo.
Sin embargo, en 15 estados las mujeres siguen necesitando la presencia de un médico para recibir los medicamentos.
En estos casos, pueden pedir ayuda a organizaciones como Aid Acces o TelAbortion, que experimentaron un incremento de la demanda durante las primeras semanas de la pandemia.