En 11 de las 16 localidades inglesas donde se impusieron restricciones ya hace nueve semanas, se ha doblado por lo menos la tasa de contagio, según el análisis presentado por el diario The Guardian.
El examen muestra que 28 áreas de Inglaterra, que comprenden casi 9 millones de personas, tienen el doble de la tasa de infección promedio del país, o sea 55 casos por cada 100.000 habitantes, incluidos Leeds, Manchester, Bradford y Liverpool. Aún así, los casos en Wigan, Bolton y Bury casi se habían cuadruplicado desde que se impusieron las restricciones el 31 de julio.
Científicos, parlamentarios y líderes locales opinan que las medidas locales, que ahora afectan a unos 20 millones de personas en el Reino Unido, no lograron reducir las tasas de coronavirus, en parte, porque las normas no eran claras.
"La falta de claridad sobre cuáles son las reglas es una gran parte del problema. Necesitamos mensajes muy buenos, claros y consistentes en todos los ámbitos de que debemos minimizar la propagación creando burbujas sociales exclusivas", afirmó David Strain, profesor clínico de la Universidad de Exeter.
