Después que el presidente estadounidense, Donald Trump, y la primera dama, Melania Trump, fueran diagnosticados con covid-19 el pasado 1 de octubre, la Casa Blanca, pese a contar con una unidad médica, ha contratado a consultores sanitarios independientes para atender al personal y sus familiares, facilitando las pruebas auxiliares que sean necesarias, informaron las autoridades del país a través de un comunicado.
Del mismo modo, la residencia presidencial se ha hecho de los servicios de un consultor en "bienestar", con el que los miembros del personal pueden hablar de forma anónima para tratar temas relacionados con preocupaciones sobre su estado anímico y de salud mental.
