Filipinas está cerca de aprobar un proyecto de ley que elevará la edad de consentimiento sexual de los 12 a los 16 años. Activistas defensores de los derechos de la infancia, que llevan décadas luchando por este cambio, aplaudieron la iniciativa calificándola de "victoria para los niños filipinos".
La edad legal a la que una persona puede tener relaciones sexuales en el país asiático es actualmente una de las más bajas del mundo. Debido a ello, muchas menores filipinas sufren violaciones o abusos sexuales, pero a menudo los agresores logran eludir la acción de la justicia alegando que el sexo fue consentido.