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Guerra entre 'youtubers' españoles: la marcha de 'El Rubius' a Andorra aviva la polémica por la falta de cultura impositiva

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El conocido 'streamer' se une a una larga lista en la que también están The Grefg o Lolito, que han cambiado su residencia para pagar menos impuestos.
Guerra entre 'youtubers' españoles: la marcha de 'El Rubius' a Andorra aviva la polémica por la falta de cultura impositiva

En los últimos años han sido numerosos los 'youtubers' españoles que han decidido cambiar su residencia, y sobre todo su domicilio fiscal, a Andorra, el diminuto Estado fronterizo con España que funciona para este colectivo como una especie de paraíso fiscal.

El último en hacerlo ha sido Rubén Doblas Gundersen, más conocido como El Rubius, que a sus 30 años es el 'youtuber' con más subscriptores en el país (casi 40 millones), el tercero en lengua española y el 44º a nivel global. Además, sus videos cuentan con casi 10.000 millones de visualizaciones en Youtube, según el sitio Social Blade.

La polémica se inició el pasado fin de semana, cuando El Rubius anunció que se mudaba cerca de sus "amigos". Y es que en los últimos tiempos hasta el pequeño país pirenaico se han trasladado Willyrex, Vegetta, The Grefg, Lolito, Staxx, Alexby, Ampeter, Vicens o ElmiilloR, todos ellos creadores de contenido españoles, motivados de una forma más o menos explícita por la posibilidad de pagar muchos menos impuestos que en su país natal.

La controversia se viene arrastrando desde hace algunos años. En 2018, tanto The Grefg –que hace unos días batió el récord mundial de espectadores en Twitch con más de dos millones–, como Lolito Fernández, ya anunciaron su marcha a Andorra.

"En Andorra se pagan impuestos, pero no te sablean cómo aquí en España (...) en mi humilde opinión a mí España me ha dado muy poco", justificaba Lolito en un video que fue muy criticado, en el que también afirmaba: "Me voy a Andorra porque en España se paga hasta un 50 % de impuestos, por lo menos eso me han dicho".

Por su parte, ese mismo año David Cánovas, conocido como The Grefg –con más de 16 millones de subscriptores– explicó que vivía en Andorra porque tributaba la mitad. "Donar la mitad de lo que gano porque amo a mi país... no lo veo", fueron algunas de sus palabras.

ElmiilloR (242.000 subscriptores en Youtube) presumía hace apenas una semana anunciado un directo haciendo 'snow' con lo que se ha ahorrado pagar impuestos en España: "PUASJASJASJASJASJASJASJASJAS", concluía su mensaje de Twitter.

¿Cuál es la diferencia entre tributar en España o en Andorra?

En España, los creadores de contenido generalmente están dados de alta como autónomos. A partir de este año, con ganancias superiores a los 300.000 euros de ingresos, tributan el 47 %. En Andorra, por su parte, no existe la figura del trabajador autónomo, sino que se ejerce esta actividad a título personal o a través de una sociedad. En cualquier caso, en el país alpino existe un tipo único de tributación a partir de los 40.000 euros, al 10 %.

Así, a grandes rasgos, por cada millón de ingresos se pagarían más de 400.000 euros en España por los algo menos de 100.000 que se abonarían en Andorra, que son las cuentas que hacen los 'influencers' como El Rubius, que se estima que tiene unos ingresos de 4,3 millones de euros al año, o The Grefg, que estaría ganando alrededor de los 2 millones anuales.

Hay que aclarar que esta práctica, aunque sus muchos detractores la critican por su falta de ética, no es ilegal. Sí lo sería si se simula la residencia en Andorra, es decir, si no se vive allí al menos 183 días al año, como ha sucedido con numerosos deportistas y artistas. Este fue el caso de la popular soprano barcelonesa Montserrat Caballé o de la tenista Arantxa Sánchez Vicario, que tuvieron que enfrentarse a procesos en los tribunales.

Por su parte, el Principado de Andorra, con 78.000 habitantes en 468 kilómetros cuadrados, fue considerado un paraíso fiscal en Europa hasta 2010. Hasta entonces, no aplicaba ni IVA ni impuesto de sociedades ni IRPF (impuesto sobre la renta de las personas físicas), además de garantizar la opacidad de las transacciones. Desde esa fecha, los impuestos creados son mucho menores que los de los países de su entorno, incluido España.

Ibai Llanos contraataca

Ibai Llanos es posiblemente el 'streamer' más conocido en España, quizá no sea el que tiene más seguidores, pero sí es el que ha conseguido traspasar la barrera de Internet y hacerse popular en prácticamente todas las capas de la población, a pesar de tener tan solo 25 años.

Estos días ha vuelto a salir a la palestra después de que se recuperara un video suyo gracias al que se ha convertido en la cara más visible de los 'youtubers' que defienden tributar en España. En él afirma que "es normal que a la gente que gane mucha pasta o que es rica le quiten muchísimo dinero" y "más que les deberían quitar", opina.

"Yo vivo de puta madre, a mí me da igual que me quiten la mitad, porque sigo viviendo de sobra", continúa argumentando Llanos en la grabación. "Yo estoy bien aquí, me parece un buen acto tributar aquí, porque es lo que hace todo el mundo, y como lo hace todo el mundo, pues yo lo hago", concluye.

Llanos no ha sido el único. También ha sido muy aplaudido el mensaje de otro 'youtuber', Alexelcapo, que dijo: "Si estáis en la posición de que iros os es rentable, es que tenéis de sobra para vivir". Además, contó su experiencia personal: "A mi tío tuvieron que operarle muchas veces y eso no arruinó a mi familia. Quizá yo tenga que usar esos servicios en el futuro, o quizá no, pero alguien lo hace. [...] Sabéis, de verdad, compañeros de profesión, que ganamos mucho más de lo necesario. Y olé, bien por nosotros. Quizá es momento de ser responsable para con el resto".

Los breves alegatos de ambos han sido muy alabados en las redes sociales. El comportamiento de Ibai, por ejemplo, fue comparado con el del rey emérito Juan Carlos I, que se encuentra investigado por evasión de impuestos. El diputado Gabriel Rufián ha afirmado que "estos dos minutos hacen más que 40 años de campañas tributarias"; y el portavoz de la asociación de consumidores FACUA, Rubén Sánchez, ha opinado que "hay mil veces más patriotismo en esto que dice Ibai Llanos que en todas sandeces que leemos a diario de los trileros de las banderitas", en referencia a los partidos políticos conservadores.

¿España no ha dado nada a estos 'youtubers'?

Los impuestos que se pagan en España por los ingresos del trabajo (o de otras actividades) se utilizan para sostener los gastos públicos, como las pensiones, la educación, la sanidad, la Policía, los bomberos o las infraestructuras, entre otros millares de servicios.

Son progresivos, es decir, graban más a quienes más tienen y menos a aquellas personas que tienen una situación más vulnerable, tratando de ejercer una labor de redistribución de renta que dé lugar a una sociedad más justa donde todos sus miembros tengan las mismas oportunidades. Además, se ajustan a cada persona, teniendo en cuenta sus circunstancias concretas, como, por ejemplo, sus cargas familiares.

Ahora, algunos usuarios de las redes sociales ha rescatado también un artículo escrito por Esther Miguel Trula en 2018 para Magnet, en el que desgrana todo lo que un país con Estado de bienestar (aunque sea imperfecto como el español) ofrece a 'youtubers' como Lolito, que sostenía que España le había dado "muy poco".

Así, enumera como simplemente nacer cuesta 4.328 euros, si no se requiere cesárea ni se presenta ninguna otra complicación; una guardería pública se eleva a los 4.800 euros al año; 6.080 euros anuales cuesta cada año de educación primaria, 8.122 si es de secundaria y más de 10.000 el curso de formación profesional; 91 euros una consulta con el médico de familia, 240 si es con un especialista y 150.000 un trasplante de corazón (cirugía en la que España lleva siendo líder tres décadas seguidas); todos ellos servicios sufragados con los impuestos de la ciudadanía.

Miguel Trula sigue desmenuzando otras bondades públicas de las que ese y otros 'youtuber', al igual que el resto de la población, se benefician: los 13.000 euros al año que cuesta conservar cada kilómetro de carretera; los 105.000 euros al año que cuesta la seguridad del aeropuerto de Madrid; o los 13.600 millones que se invierten en las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Y continúa con las pensiones, los bomberos, el agua, el alcantarillado, la iluminación pública y un larguísimo etcétera. 

La polémica está servida

La polémica ha generado un debate durante la última semana al que se ha unido todo tipo de público. Por ejemplo, el diputado nacional Íñigo Errejónapuntaba en su perfil de Twitter que no es un problema solo de algunos 'youtubers'. "Es un problema de lo que hemos llamado la secesión de los ricos: la voluntad de no contribuir con su sociedad. Y nos hace a todos más débiles", opinaba.

Otros, como el analista, investigador y escritor Roy Cobby han hecho análisis más profundos y didácticos. Cobby señala cómo se ha descuidado "el discurso sobre para qué sirve el Estado", que "no es un mero proveedor de caridad o seguridad, es un coordinador de inversiones e innovaciones", sostiene.

Así, el analista subraya que los entornos digitales, donde estos 'influencers' han conseguido hacer fortuna, "son consecuencia de la política industrial digital norteamericana" y que no es casualidad que "los países donde existe mayor acceso de calidad a Internet hayan tenido empresas de telefonía públicas hasta hace poco". Pone como ejemplo el caso de Amazon, propietaria de Twitch, "que ha basado su rápido crecimiento en el aprovecharse del servicio público de correos norteamericano".

Cobby concluye que "es imposible entender el éxito de las viejas y nuevas plataformas de distribución y entretenimiento sin décadas de inversión publica en infraestructuras, conectividad y formación digital", por lo que "los impuestos son importantes, porque desarrollan también las industrias del mañana".

Además, la mayoría de las críticas al comportamiento y discurso mantenido por algunos 'streamers' y 'youtubers' tiene que ver con que la mayoría de su audiencia está compuesta por personas muy jóvenes, en su mayoría niños y adolescentes. Así, consideran que no trasmiten los valores de la convivencia en sociedad y dan un mal ejemplo fomentando comportamientos, si no ilegales, sí poco éticos.

También se destaca el cambio llegado con la nueva generación, en la que no solo no se esconden este tipo de actitudes, sino que se alardea de ellas. Y más aún, se ha puesto el foco en la defensa cerrada de sus fans, que han celebrado el 'exilio tributario' de sus ídolos como si fuera un acto heroico. Aún así, la guerra está servida en el mundo digital: un bando liderado por El Rubius y el otro por Ibai Llanos.

Nuria López

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