Actualidad

Una enfermera rechazó jubilarse y siguió trabajando en el hospital hasta morir por covid-19

Publicado:
Con 78 años de edad, tomó la decisión de seguir en la primera línea de lucha contra el coronavirus, pese a múltiples peticiones de sus colegas para que permaneciera en casa.
Una enfermera rechazó jubilarse y siguió trabajando en el hospital hasta morir por covid-19

"Ella era la cura para un ataque de ansiedad": así hablan los compañeros de trabajo sobre Betty Grier Gallaher, enfermera de un hospital en el estado de Alabama, EE.UU., que siguió en lucha contra la pandemia del coronavirus en las emergencias, pese a su respetable edad de 78 años, hasta que murió por covid-19 este 10 de enero.

La página oficial del Coosa Valley Medical Center en Facebook se despidió emotivamente de ella contando su historia, la de una mujer que le había dedicado 43 años de su carrera profesional.

"La Sra. Betty siempre tenía una sonrisa en su rostro y era quien nos animaba. Ella era enfermera. Ella encarnó nuestro cometido de cuidar a los pacientes en mente, cuerpo y espíritu. Siempre fue amable y se preocupó profundamente por sus pacientes", escribió Amy Price, jefa de enfermería en ese centro médico.

Ya en 2020 había cumplido Betty todos los requisitos para jubilarse, pero cuando se desencadenó la pandemia rechazó abandonar el hospital y siguió trabajando en emergencias, en turnos nocturnos, para ayudar tanto a los pacientes como a sus compañeros durante la crisis sanitaria.

El pasado 19 de diciembre sintió síntomas de fatiga y las pruebas confirmaron que había contraído el coronavirus. Recluida en el hospital como paciente, su principal preocupación era el bienestar de sus colegas. Así, en vísperas de Año Nuevo encargó y pagó pizzas para el personal médico, a fin de que no se quedaran sin cena.

Falleció el 10 de enero, un día en que casi todos sus colegas de emergencias estuvieron al lado suyo para que no se quedara sola en cuidados intensivos, el único temor que tenía en su vida.

"No era la forma en que queríamos que se fuera, pero me alegro de haber estado ahí", confesó Nikki Jo Hatten, supervisora y enfermera de emergencias. Agregó que ahora los turnos nocturnos se llenan de "historias de Betty", de relatos acerca de las bromas que ella solía hacer a modo de terapia.

Mientras, las redes sociales se llenan de fotos y videos en los que sus colegas rinden homenaje a una Betty como la que "merece cada uno en su hospital".

rtnoticiasrtnoticias
Covid19