El Sindicato de Futbolistas Profesionales de Chile (Sifup) anunció este lunes que no se iniciarán los torneos profesionales del país en todas sus categorías en respuesta a una decisión del Consejo de Presidentes de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) que afecta a la Segunda División, la tercera y última categoría profesional del balompié chileno.
En una declaración pública compartida en sus redes sociales, la Sifup expresó su desacuerdo, en concreto, con el otorgamiento de medio cupo de ascenso a la Segunda División. Esto significa que el campeón de dicha categoría no tendrá acceso directo a la Primera B, derecho que deberá disputar con el penúltimo equipo de este torneo, según explica el medio local Bío-Bío.
El sindicato ha instado al Consejo de Presidentes a reconsiderar la nueva normativa porque considera que "atenta contra la ética y la esencia del deporte" y "vulnera el sentido de competencia", dejando a los futbolistas de esa división en condición de "inferioridad deportiva". Asimismo, expresó su entera disposición a "sentarse a la mesa y debatir" para buscar beneficios a "corto, medio y largo plazo".
"Hoy en día, y después de los valiosos cambios sociales que ha tenido nuestro país, es imperioso terminar con los abusos y las arbitrariedades. Y el fútbol no está al margen de eso, sobre todo con una División tan abandonada. La asamblea protegerá siempre a sus compañeros más vulnerados, que con esta decisión quedaban expuestos a una cesantía que no estamos dispuestos a tolerar", resalta el comunicado.
El presidente del Sifup, Gamadiel García, aseguró en una entrevista televisiva que "hubo 100 % de aprobación para paralizar el fútbol" con el ánimo de presionar a que se revierta la medida, que advierte podría incitar a una crisis en la división. "No generar un atractivo en la Segunda División provoca que los equipos no quieran competir y, de hacerlo, no contratar jugadores", aseveró.