Colombia inicia una "agenda en Cúcuta" en medio de las tensiones fronterizas con Venezuela y Caracas responde

El canciller venezolano, Jorge Arreaza, calificó como una "cortina de humo de alta intensidad" las acciones ejecutadas por el gobierno de Iván Duque.

La cancillería de Colombia informó este viernes que dio inicio a una "agenda en Cúcuta", zona fronteriza con Venezuela, para "conocer de primera mano" la situación de "refugiados y migrantes venezolanos" que se encuentran en el Norte de Santander.

La respuesta de Venezuela fue inmediata. Su canciller, Jorge Arreaza, calificó estas acciones como una "cortina de humo de alta intensidad". La acción de Bogotá en la frontera —cerrada desde marzo de 2020— se da justo después del nombramiento como ministra de Exteriores del gobierno de Iván Duque, de la también vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez, para suplir a Claudia Blum, quien dimitió en medio de las protestas que se han extendido en ese país por más de tres semanas.

Las actividades en la zona fronteriza con Venezuela tienen el añadido de las altas fricciones que hay desde 2019, cuando Bogotá desconoció al Gobierno de Nicolás Maduro y le dio un espaldarazo al exdiputado opositor Juan Guaidó, quien se autoproclamó como "mandatario interino". Ese hito marcó el rápido deterioro de las relaciones, alentado por las acusaciones de conspiración por parte de Miraflores contra la Casa de Nariño.

Frontera caliente

Más recientemente, la frontera ha vuelto ser una zona caliente. En el área limítrofe que contempla el estado venezolano de Apure y el Arauca colombiano, desde hace dos meses hay enfrentamientos entre la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y grupos irregulares armados colombianos. Caracas asegura que las organizaciones ilegales cuentan con la complicidad del gobierno de Iván Duque para supuestamente favorecer a las mafias del narcotráfico.

Así, mientras la cancillería colombiana desarrolla la "agenda en Cúcuta", la ministra de Exteriores emprende a partir de este viernes una gira por EE.UU. La agenda de Ramírez prevé reuniones con representantes del Gobierno estadounidense, congresistas y organismos de derechos humanos, luego de que Duque quedara bajo observación de la comunidad internacional, incluyendo la ONU, por las denuncias de abuso policial y excesiva represión durante las protestas.

La agenda en el Norte de Santander se despliega con varios propósitos. Según el gerente de fronteras de la Presidencia de Colombia, Lucas Gómez, las actividades incluyen visitas a "espacios de atención, orientación e información" en Paraguachón, donde se presta asistencia a "refugiados migrantes" y a "retornados" colombianos, con el apoyo de organizaciones no gubernamentales como War Child Colombia, Save The Children, Humanity & Inclusion U.S., Acción contra el hambre Colombia, la Cruz Roja colombiana, la Organización Internacional de Migraciones (OIM) y la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

La cancillería colombiana informó que la primera parada de los representantes del gobierno colombiano en Cúcuta fue en el Puente internacional Francisco de Paula Santander, lugar en el que también estuvieron "embajadores de países donantes".

Según el ministerio de Exteriores, dentro de la agenda, coordinada por la viceministra Adriana Mejía, se estudia la "reactivación económica" en la zona, con la articulación del Ministerio de Salud y el Gobierno del Norte de Santander, al tiempo que se analiza la "posibilidad" de abrir la frontera con Venezuela.

Las autoridades colombianas aseguran que la frontera con Venezuela —la única que se mantiene cerrada tras la reapertura con Perú, Ecuador, Panamá y Brasil, el pasado miércoles— sería reabierta "con cumplimiento de medidas especiales a partir del próximo 1 de junio". Sobre esto, el director de Migración Colombia, Juan Francisco Espinosa, dijo que esa "posible apertura" se daría como "resultado de la suma de muchos factores y el esfuerzo de muchos sectores".