En junio de 2020, una enorme nube de arena azotó durante dos semanas a las islas Canarias y, tras cruzar el océano Atlántico, se extendió por el Caribe y las costas del golfo de México. Casi un año después de que los vientos del Sáhara generaran aquella tormenta inusual, que los meteorólogos bautizaron Godzilla, un estudio arroja luz sobre los factores atmosféricos que propiciaron su avance hacia las regiones sur de Estados Unidos.
La histórica tormenta fue el resultado de una triple conjunción de corrientes de aire, según han logrado establecer dos profesores asistentes de la Universidad de Kansas, Bing Pu y Qinjian Jin, cuyas conclusiones comparte la Sociedad Meteorológica Estadounidense.
"La corriente africana del este transporta el polvo de África hacia la región del Atlántico", explica Bing, según queda recogido en un comunicado universitario. "Luego, el anticiclón subtropical del Atlántico Norte, que es un sistema de alta presión ubicado sobre el Atlántico Norte subtropical, puede transportarlo más cerca de la región del Caribe". El tercer factor en aquel relevo fue "una corriente de bajo nivel del Caribe" que redirigió el polvo hacia el golfo de México.
El estudio sitúa en África una fuente adicional de material particulado: el Sahel occidental, cada vez más pobre en vegetación. Aquellos días, vientos superficiales soplaron de forma "excepcionalmente fuerte" y estuvieron acompañados por "actividades de olas asociadas", mientras que los vientos en el Caribe se intensificaron hasta elevar el polvo a la troposfera media y baja, según el estudio.
Estos patrones de transporte de polvo han quedado al descubierto gracias a una combinación de datos por satélite y de mediciones de las estaciones de control de contaminación aérea. En la superficie, la presencia de esa anomalía atmosférica se manifestó durante varios días a finales de junio en concentraciones diarias de una fracción de partículas suspendidas en el aire (PM2,5) que rondaron los 50 microgramos por metro cúbico en varios estados del sur de EE.UU.
Los peligros de Godzilla
La suspensión de arena podía resultar dañina para la salud humana, puesto que las partículas micrométricas pueden "penetrar fácilmente en el sistema respiratorio humano y causar enfermedades respiratorias", según Bing. La experta en ciencias atmosféricas recordó que estudios anteriores vincularon las tormentas de polvo con el cáncer de pulmón y los aumentos en la mortalidad cardiovascular. Además, la arena que viene del desierto transporta hongos capaces de causar la llamada fiebre del valle, bastante frecuente en Arizona y California.
Bing también recuerda que la tormenta generó condiciones desfavorables para el transporte público, en particular para la aviación. Así, la visibilidad del aeropuerto de San Juan, en Puerto Rico, según medios, se redujo a 8 kilómetros, "lo que es realmente bajo". En las islas Vírgenes de EE.UU. la visibilidad fue incluso aún menor, de menos de 5 kilómetros.
El equipo prevé que este fenómeno podría repetirse en el futuro, puesto que los cambios en la circulación atmosférica inducidos por el calentamiento propician un mayor transporte de polvo a largas distancias.
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