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La sanidad pública pendiente de un hilo en Madrid: propuesta de dimisión en bloque de los médicos y protestas por los cierres de centros de salud

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La presidenta de la región, Isabel Díaz Ayuso, ha anunciado una rebaja de impuestos de 300 millones de euros que se teme que se traduzca en un mayor deterioro de los servicios públicos, incluida la atención primaria sanitaria.
La sanidad pública pendiente de un hilo en Madrid: propuesta de dimisión en bloque de los médicos y protestas por los cierres de centros de salud

Los médicos de familia de la Comunidad de Madrid se están organizando para protestar por la situación de la atención primaria en la región. La última iniciativa surgida es la renuncia en bloque de sus responsabilidades como directores, tutores de nuevos residentes o responsables de comisiones en los centros de salud.

El detonante ha sido las palabras de la gerente de atención primaria de la Consejería de Sanidad, Sonia Martínez, en una charla en la que no se admitió el colapso de los centros de salud, sino que se les culpó de la saturación de los hospitales sin reconocer el trabajo de los médicos de cabecera, que están soportando una ingente cantidad de trabajo y difíciles condiciones, especialmente agravadas desde que comenzó la pandemia de coronavirus.

Detrás de esta situación están la falta de inversión y de profesionales sanitarios, según denuncian las organizaciones del sector. Sin embargo, Martínez señaló que eran los médicos de familia quienes estaban detrás de la mala imagen que se proyecta a una parte de la ciudadanía.

La Asociación Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), el sindicato mayoritario entre los profesionales del sector, se ha sumado a la iniciativa y apoyan las dimisiones en bloque impulsadas por los médicos de atención primaria. Consideran su situación "dramática" y que la falta de reconocimiento por parte de los gerentes es "indecente".

María Justicia, médico y responsable de atención primaria de AMYTS, opina que la gerente trasmitió que no había "un problema de sobrecarga, sino un problema de imagen", y que su discurso "hirió mucho" a todos los médicos en general, después "del trabajo que vienen haciendo en este año" de pandemia": "La decepción y la tristeza han sido generalizados", resume.

Malas condiciones laborales

Las asociaciones profesionales del ámbito sanitario hace años que denuncian las malas condiciones laborales y el déficit de profesionales en el sistema público de salud madrileño, patentes sobre todo en la atención primaria.

"La situación es crítica en la atención primaria y creemos que el verano va a ser más crítico"

"La falta de médicos es bochornosa, hay un número de plazas vacantes de 600 médicos de familia y 150 pediatras, más el déficit estructural de plazas que se tenían que haber creado y no se han creado en los últimos años de otras 600 plazas", cuenta María Justicia.

Desde hace tiempo hablan de condiciones laborales indignas, que en la época covid se han exacerbado: agendas inasumibles con hasta 70 pacientes al día, tiempos para atender a cada paciente insuficientes, la preeminencia de citas telefónicas que dificultan valorar adecuadamente a los pacientes, excesiva burocracia y falta de profesionales en prácticamente todas las categorías, son las principales quejas.

Cierre de al menos 41 centros de salud

Las protestas han pasado también a la ciudadanía, después de que el mes pasado trascendiera que el plan de contingencia de la Consejería de Sanidad de la Región incluía el cierre de entre 41 y 49 centros de salud durante este verano, a los que se podrían sumar otros 37 servicios de urgencias.

"La situación es crítica en la atención primaria y creemos que el verano va a ser más crítico. Hay médicos con patologías crónicas que están de baja por riesgos laborales y además están las vacaciones que tiene que tomar una plantilla exhausta, porque casi no hay suplentes. Va a ser crítica", opina la portavoz de AMYTS sobre la coyuntura que se puede vivir en los próximos meses estivales.

Se denuncia que estas medidas podrían tener un efecto irreversible en la salud de los madrileños, alargando aún más los tiempos de espera y haciendo un tapón en las urgencias hospitalarias, que acabarían recibiendo muchos de los casos que deberían ser atendidos en atención primaria.

Ante este escenario comienzan a sucederse las manifestaciones de protesta. El jueves de la semana pasada le tocó a los trabajadores sanitarios, mientras que este jueves fue el turno de las asociaciones de vecinos, que convocaron a la ciudadanía a las puertas de sus respectivos centros de salud para reivindicar su rechazo al cierre. No ha sido la primera vez que el tejido vecinal sale a las calles por este motivo, ya lo hicieron el pasado día 10.

En las últimas horas el Consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, ha afirmado que no se cerrarán los centros de salud previstos, pero María Justicia se muestra escéptica con esta aseveración: "Los pueden tener abiertos, pero si no hay médicos...". Y lo ejemplifica con una analogía: "Es como si vas a una comisaría de Policía y no hay policías y no te pueden atender. En este caso, quizá te pueda atender una enfermera o un administrativo, pero no un médico". Así, sostiene que "la realidad es aplastante" y que tendrán que cerrar o reducir horarios por falta de médicos.

Además, apunta que el cierre de centros saturará aún más a los que queden abiertos: "Los que quedamos tenemos unas sobrecargas asistenciales que nos están matando físicamente y psicológicamente y no podemos dar la atención adecuada a los usuarios con agendas de 60, 70 u 80 pacientes al día y con un tiempo de atención de entre 1 y 5 minutos", relata.

"No podemos dar la atención adecuada a los usuarios con agendas de 60, 70 u 80 pacientes al día y con un tiempo de atención de entre 1 y 5 minutos"

La portavoz de AMYTS apunta que la atención primaria es la base del sistema sanitario al resolver el 90 % de las patologías de los ciudadanos. "Nos han dejado a la deriva y no quieren explicarle a la población la situación en la que estamos, por qué hay demoras en la atención de 15 días y hasta de un mes", relata. 

Rebaja de impuestos

En plena tormenta sanitaria, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha anunciado este jueves en el debate de investidura, que se celebra en el Parlamento regional, la implementación de una rebaja de impuestos que supondrá 300 millones de euros menos de recaudación para las arcas públicas de la región.

La medida es muy cuestionada, tanto por el Gobierno de España como por el resto de territorios del país, que acusan a la región capitalina de 'dumping' fiscal, al atraer contribuyentes de otras regiones que no se pueden permitir ese tipo de rebajas fiscales.

Pero también está en tela de juicio porque se prevé que afecte a la prestación de los servicios públicos al disponer de menos recursos para atenderlos, una de las razones expuestas por la administración madrileña cuando se han producido recortes con anterioridad.

De hecho, Madrid ya es la región que menor porcentaje del PIB invierte en su sistema público de sanidad (3,7 %), comparado con el 6 % de media: casi un 40 % menos. También es la que menos invierte por habitante (1.340 euros), tan solo por detrás de Andalucía, frente a los 1.596 de media nacional: un 16 % menos, según se desprende de los últimos datos ofrecidos por el Ministerio de Sanidad.

Sin recursos humanos

La falta de financiación está también detrás de la falta de recursos humanos en la sanidad madrileña. Uno de los argumentos esgrimidos por la presidenta regional durante los meses de pandemia es que no había profesionales suficientes para contratar. Desde los sindicatos desmontan esta premisa, alegando que lo que se produce en un éxodo de estos profesionales. Así, sostienen que ante las malas condiciones de los contratos laborales ofrecidas por esta administración, los sanitarios prefieren emigrar a otras regiones o incluso, a otros países, donde las condiciones para ejercer su profesión son mucho más dignas.

Así, se acaba de conocer que tan solo 17 de los 224 residentes médicos de familia que han terminado su formación en el último año en Madrid han decidido elegir plaza en la atención primaria de esta comunidad. En cuanto a los pediatras, cinco de 76, según los datos recabados por AMYTS.

Además, de esos 17 médicos de familia, "cinco o seis ya han dicho que se van a ir en breve porque tienen ofertas mejores", señala María Justicia. "Y sigue abandonando gente, que se va a otro sitio donde puede conciliar mejor, cobrar más y tener mejores condiciones. La gente joven abandona Madrid. La sobrecarga asistencial es de las más altas y los horarios de tarde dificultan la vida familiar", relata la médica.

El nuevo plan presentado el pasado mes de mayo por el Gobierno madrileño establece una inversión de 73 millones de euros en los próximos tres años para todas las áreas de atención primaria. Desde el sector se estima que es una cifra irrisoria y la comparan con los más de 150 millones de euros invertidos en la construcción del hospital Isabel Zendal, conocido como el 'hospital de pandemias', una infraestructura muy criticada tanto por su coste, que ha triplicado lo presupuestado, como por su oportunidad.

"El plan Ayuso es una limosna y ni siquiera se ha implementado por el momento"

Desde AMYTS se sostiene que "la atención primaria está en una situación agónica" por la falta de inversión. "El plan Ayuso es una limosna y ni siquiera se ha implementado por el momento", cuenta María Justicia.

Este plan, aún en debate, contempla a su vez la contratación de 1.222 nuevos profesionales. Si embargo, se prevé que en el próximo quinquenio se jubilen más de 3.000 profesionales. "Esa contratación incluye todo tipo de personal, como administrativo y otros, y es muy inferior a las necesidades actuales y a las que se van a necesitar de aquí a cinco años, cuando se van a jubilar el 25 % de los médicos de familia, unos 1.250", confirma la portavoz de la Asociación.

Así, el plan contempla la contratación de 284 médicos de familia en el próximo trienio, lo que aumentará el déficit actual de 600 estimados por las asociaciones médicas, toda vez que no se alcance siquiera la tasa de reposición.

"En medicina la cantidad y la calidad son inversamente proporcionales: si tienes poco tiempo y muchos pacientes, es imposible atender con cierta calidad. Genera ansiedad y falta de seguridad para el médico y el paciente", resume Justicia.

Nuria López

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