El presidente afgano afirma que la reestructuración de las Fuerzas Armadas del país es una prioridad absoluta y promete evitar una mayor inestabilidad

"En la situación actual, la reestructuración de las Fuerzas de Seguridad y Defensa es nuestra máxima prioridad y las medidas necesarias están en marcha para este fin", subrayó en un mensaje pregrabado a la nación.

El presidente de Afganistán, Ashraf Ghani, afirmó este viernes que la reestructuración de las Fuerzas Nacionales de Defensa y Seguridad del país (ANDSF) es una prioridad absoluta y prometió evitar más derramamiento de sangre.

"En la situación actual, la reestructuración de las Fuerzas de Seguridad y Defensa es nuestra máxima prioridad y las medidas necesarias están en marcha para este fin", subrayó en un mensaje pregrabado a la nación, citado por el canal TOLONews.

"Sé que están preocupados por su presente y su futuro, pero les aseguro, como su presidente, que mi objetivo es evitar más inestabilidad, violencia y desplazamiento de mi pueblo", subrayó el mandatario, agregando que ha iniciado "amplias consultas dentro y fuera del Gobierno, con líderes políticos y socios internacionales" y pronto compartirá los resultados con el pueblo.

Sus declaraciones se producen mientras que los talibanes siguen avanzando progresivamente por el territorio afgano. 

En opinión del analista internacional Alberto García Watson, el presidente de Afganistán "estaría supuestamente a punto de ofrecerle al movimiento Talibán el poder de gobernar conjuntamente". Señaló que "es una situación caótica que viene como consecuencia de la repentina salida" de las tropas estadounidenses del territorio afgano.

Avances de los talibanes

De acuerdo a los datos de la Agencia de la ONU para los Refugiados, se han registrado combates continuos en 32 de las 34 provincias de Afganistán. 

Este viernes 13 de agosto, desde el movimiento se anunció la toma de las ciudades de Lashkar Gah, Tarin Kowt, Chagcharán, Pul-i-Alam y Kalat, capitales de las provincias de Helmand, Uruzgán, Gaur, Laugar y Zabul.

Esta semana, los talibanes también declararon que tomaron el control de Kandahar y Herat, la segunda y tercera ciudades más importantes de Afganistán, así como de la estratégica Ghazni, al tiempo que la resistencia de las fuerzas gubernamentales se desmoronaba, avivando el temor de que el asalto a la capital, Kabul, pudiera estar a pocos días de producirse.

En este contexto de rápido avance de los radicales, varios países, entre ellos Alemania, EE.UU., Francia y Dinamarca, pidieron a sus ciudadanos que abandonen el país de inmediato. 

Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, instó a los talibanes a detener inmediatamente su ofensiva en Afganistán, advirtiendo que la situación en el país "se está saliendo de control".